La disputa digital: Actualización de Ley de Datos Personales

En el marco del ciclo de cuatro conversatorios sobre soberanía digital en la Argentina, organizado por la Cátedra Becerra (Política de la Convergencia, Carrera de Ciencias de la Comunicación, Universidad de Buenos Aires), Beatriz Busaniche participó de la charla “La disputa digital: Actualización de Ley de Datos Personales”. El encuentro fue concebido para trascender la dinámica habitual del aula académica y abrir al debate público discusiones de alta relevancia técnico-política.

La Ley 25.326 de Protección de Datos Personales registra más de 25 años de antigüedad desde su sanción en el año 2000. Durante este cuarto de siglo, la realidad tecnológica mutó radicalmente: el Estado incrementó de manera sostenida la recolección de datos biométricos, habilitó el cruce sistemático de bases públicas y desplegó herramientas como el DNI digital.  Sin embargo, la legislación de base no ha sido modificada. Si bien existieron intentos previos de actualización, como los proyectos impulsados por la Agencia de Acceso a la Información Pública (AAIP) en 2018 y 2023, ninguno llegó a debatirse en el Congreso de la Nación.

El disparador inmediato de este encuentro fue la elaboración de un nuevo borrador de reforma trabajado dentro del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado. Para analizar críticamente dicho borrador, la cátedra convocó a la especialista: Beatriz Busaniche (directora de Fundación Vía Libre).

Desde Vía Libre, se enviaron comentarios al proyecto de ley, tras el análisis liderado por Margarita Trovato de Vía Libre. Lejos de actualizar garantías, el borrador desmantela los pocos mecanismos de protección ciudadana existentes frente a una asimetría de poder estructural.

Beatriz Busaniche -quien intervino en su doble rol de docente de la cátedra y representante institucional de Fundación Vía Libre- inició su exposición advirtiendo que la Ley 25.326, “no por vieja es necesariamente mala”. Explicó que la norma del año 2000 instituye principios garantistas fundamentales:

  • Reconocimiento explícito de la titularidad de los datos en cabeza de la persona a la que se refieren.
  • Garantía de derechos de control e información sobre dichos registros.
  • Principio de minimización del tratamiento de datos.
  • Prohibición general de recolección, condicionada únicamente a dos supuestos legítimos: el consentimiento informado expreso o una ley habilitante.

Pero el borrador del nuevo proyecto de ley tiene una serie de puntos críticos que socavan los derechos fundamentales de la ciudadanía:

  1. Transferencia Internacional de Datos y Acuerdos Bilaterales
  2. Entrenamiento de Inteligencia Artificial (Opt-in vs. Opt-out)
  3. Decisiones Automatizadas y Elaboración de Perfiles
  4. Liquidación del Precedente “Torres Abad” y Tratamiento Estatal
  5. Consentimiento Tácito

Se puede profundizar en estos puntos en el siguiente documento “Breves comentarios al Proyecto de Ley de Protección de Datos Personales del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado”.  

Más allá del análisis puntual del proyecto, es importante señalar que la efectividad de cualquier marco normativo de datos personales depende de la existencia de un órgano de aplicación con autarquía funcional dotado de presupuesto y capacidad técnica de auditoría, independiente del Poder Ejecutivo y del sector privado.

Se puede acceder a la grabación del encuentro en Youtube:

 

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