Estado de vigilancia generalizado en Argentina

Este artículo fue publicado en el portal Puntogov

Beatriz Busaniche (*) advierte en esta nota para PuntoGov que el SIBIOS “amenaza la privacidad de los ciudadanos y el derecho a la protección de sus datos personales”.

Sin debate público, la Argentina está implementando uno de los sistemas biométricos más invasivos del mundo. El SIBIOS fue inaugurado en noviembre de 2011 por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, e implementado por decreto. Ni siquiera los legisladores evaluaron las consecuencias de montar un sistema de vigilancia generalizado con alcance masivo.

Según CFK, de aquí a dos años, más de 40 millones de habitantes de Argentina estarán integrados a la mayor base de datos biométricos del país, centralizada y bajo gestión de los organismos de seguridad.

Desde abril de 2012, el sistema ha sido implementado para la entrada y salida del país en aeropuertos.

En ese noviembre de 2011, Fernández de Kirchner anunciaba con gran entusiasmo la implementación del sistema, una base de datos biométrica con alcance generalizado cuyo objetivo declarado es facilitar la persecución del delito y profundizar las medidas de seguridad.

SIBIOS tendrá datos biométricos de todos los argentinos, incluyendo todos los bebés nacidos desde enero de 2012 en el territorio nacional (1).

El objetivo es montar una base de datos que permita identificar a las personas independientemente de que sean buscadas o no por las fuerzas de seguridad, todos estaremos fichados e identificados en SIBIOS.

La posibilidad de identificar a una persona en el espacio público cruzando los datos de las cámaras de seguridad cada vez más diseminadas en el espacio público, o que un agente de seguridad pueda pedir la huella digital a cualquier ciudadano circulando por la calle son algunas de las características del sistema más celebradas en el discurso de lanzamiento en noviembre pasado.

En ese mismo mes, se realizó en Buenos Aires un congreso de biometría organizado por el Gobierno nacional con el auspicio del FBI e Interpol , es decir, organismos de seguridad de los EE.UU. que promueven las políticas de seguridad por encima de los derechos civiles y la libertad de las personas (2).

El gobierno argentino aparece en este tema alineado en esa misma tendencia.
La parte más preocupante de la iniciativa de SIBIOS son las tecnologías que se pretenden escalar para explotar estas bases de datos en la aplicación de la ley.
La Policía Federal, por ejemplo, será capaz de usar sus nuevos sistemas de reconocimiento facial para buscar en el inmenso repositorio de imágenes del Renaper (Registro Nacional de las Personas), para identificar personas en fotografías e incluso mediante cámaras de vigilancia.

Las fuerzas de seguridad argentinas se están equipando con dispositivos móviles de lectura de huellas dactilares que les permitirán contrastar las huellas digitales de cualquier argentino contra la base de datos centralizada.

En abril, SIBIOS llegó a los puertos de entrada y salida del país. En ese mes, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, responsable político y cara visible de la promoción de estos sistemas en la Argentina, lanzó la implementación de estos sistemas en los principales puertos de entrada y salida como el aeropuerto internacional “Ministro Pistarini” en Ezeiza, el sector internacional del aeroparque “Jorge Newbery” y el puerto de salida de Buquebus.

Esta implementación incorpora el uso de huella digital y fotografía digital de toda persona que ingrese y salga del país, con la exclusiva excepción de los portadores de pasaportes diplomáticos.

Esta iniciativa, que muchos celebran como una forma de modernización del trámite migratorio, no tiene paralelos en ningún lugar del mundo.

En los EE.UU., donde se utilizan sistemas biométricos en aeropuertos, se aplica para los extranjeros más no para los ciudadanos del país que, incluso carece de un documento nacional de identidad tal como conocemos en Argentina.
Aeropuertos muy vigilados, controlados y con extensas medidas de seguridad como Heathrow en Londres o el “Ben Gurion” en Tel Aviv (Israel) no cuentan con este tipo de sistemas de identificación.

Los sistemas nacionales de identificación y otros métodos similares de centralización de datos personales incrementan la capacidad del Estado en materia de vigilancia intrusiva.
Junto con la recolección simultánea de identificadores biométricos, tales como rostros digitalizados, se crea una capa adicional de seguimiento que es aún más intrusiva y peligrosa.

Como en el caso argentino, las tecnologías biométricas son esencialmente individualizantes y pueden interoperar fácilmente con tecnologías de bases de datos, permitiendo que violaciones extendidas de la privacidad sean sencillas y más dañinas.

La mera existencia de una base de datos semejante es un problema. La base en si es un foco de ataque importante para estafadores de toda índole.
No sabemos cuáles son los recaudos que el gobierno argentino tomó a la hora de montar semejante base de datos, y tampoco conocemos las condiciones de acceso a las mismas.

Preocupa particularmente la filosofía detrás de este tipo de sistemas. Cuando se proponen sistemas de esta naturaleza y se argumenta su puesta en marcha a partir de la doctrina de la seguridad, lo que queda claro es que se revierte la presunción de inocencia.

Todas las personas son fichadas por las dudas, todos somos presuntamente delincuentes, todos debemos estar bajo control.

En nombre de la seguridad pública, la Argentina ha impulsado políticas de vigilancia masiva incluyendo un monitoreo generalizado de los espacios públicos.
La privacidad es particularmente esencial en un país que a lo largo de su historia ha tenido importantes movimientos sociales y políticos que han ganado las calles para hacer oír su voz.

Es de enorme importancia que los activistas puedan permanecer anónimos en las manifestaciones públicas, en particular cuando están en desacuerdo con el gobierno.
De esta manera, SIBIOS no sólo amenaza la privacidad de los ciudadanos y el derecho a la protección de sus datos personales, sino que también involucra una seria amenaza a los derechos civiles y políticos.

Por decreto, sin debate público y sin saber bien por qué y para qué, desde la implementación del SIBIOS, todos los residentes en la Argentina estamos ahora debidamente fichados y vigilados.
 
(*) Beatriz Busaniche es miembro de la Fundación Vía Libre.

(1). Véase el registro en video en http://www.youtube.com/watch?v=9goN2MR1TR4 .
(2). Véase http://www.biometria.gov.ar/
 

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8 comentarios

  1. Bea
    El otro día publicaba esto http://carlosboyle.blogspot.com.ar/2012/04/is-populism-stupid-iv-estamos-ganando.html sobre cómo actúan los cárteles mexicanos, ex-de-la-droga.
    Coincido plenamente, más cuando el gobierno no tiene la supremacía ni el monopolio de nada

  2. walter vindrola dice:

    Entiendo que el abordaje a esta cuestión esta planteado desde una perspectiva sociológica. Yo hago también un abordaje a lo individual, que no excluye, sino que pretende integrar ambos.
    El SIBIOS es un dispositivo similar a cualquier otro de uso comercial, y sabemos que estos también ejercen un control brutal, de otra manera y con otra estética y ademas, como decía Foucault-“van a entretenernos hasta matarnos”. Este tipo de herramientas, en poder del estado y con nuestro pasado reciente, es lógico que agiten fantasmas. Pero el ejercicio de los mismos desde el entretenimiento, las votaciones vía medios virtuales -“UD elige!”- es siniestro y no tiene ningún tipo de control.La legalidad parece investir a este control como displacentero. Y es que ya estamos controlados, según la lógica del consumo que crea situaciones paradójicas como un “No a la megamineria” posteados desde ordenadores fabricados en China por mano de obra esclava o IPADS(ver los efectos de la extracción de BOltan)
    Otra paradoja:a nivel individual, estos sujetos que somos, carecemos cada vez mas de los limites impuestos por la cultura.Es la ausencia(o lo inefectivo) de los diques psíquicos necesarios para el ordenamiento de la psiquis del niño en los primeros años de vida. Carencia de ley en lo individual e instauración de mecanismos de control social como un correlato vacio,ya que para que haya ley debe haber una instancia de cumplimiento de la misma.

  3. Fernando dice:

    Yo no veo que sea tan terrible. Sin ir más lejos, sacar una foto y tomar huellas dactilares es algo que se hace desde hace décadas. La existencia de la base de datos es una mera agilización de lo que ya se venía dando.

    ¿Qué hay de las empresas privadas (como Veraz, Globinfo, etc.), que acceden impunemente y trafican con nuestros datos? ¿Por que es malo que el Estado posea una base de datos informática, y no se cuestiona que la tenga una empresa privada? Por no mencionar todos los datos privados que se ceden voluntariamente a través de las redes sociales.

    En cuanto al tema de los activistas, la única forma que tienen de permanecer en el anonimato es taparse las caras, esto siempre ha sido así y es independiente de la implementación de una base de datos informática con detección biométrica.

    • Alex dice:

      “Yo no veo que sea tan terrible. Sin ir más lejos, sacar una foto y tomar huellas dactilares es algo que se hace desde hace décadas. La existencia de la base de datos es una mera agilización de lo que ya se venía dando.”

      Nota : Que no significa que esté bien

      “¿Qué hay de las empresas privadas (como Veraz, Globinfo, etc.), que acceden impunemente y trafican con nuestros datos? ¿Por que es malo que el Estado posea una base de datos informática, y no se cuestiona que la tenga una empresa privada? Por no mencionar todos los datos privados que se ceden voluntariamente a través de las redes sociales.”

      Argumento del hombre de paja. Las bases de datos de empresas privadas (y las legislaciones competentes a ello) hay que debatirlo en otro espacio, pero te comento que lo que mencionás de las redes sociales, a pesar del “juego de presiones” es algo totalmente optativo. Acá se está planteando la vigilancia (acá tenés un muestrario pequeño de cámaras que hay : http://camaras.buenosaires.gob.ar/) y data mining como política de estado (sobreentiendo la obligatoriedad), y más en un país con precedentes como el nuestro … y con leyes como la 26.734 que tuvo un lamentable origen, proceso, esperable repudio y terrible utilización para reprimir la protesta social. Un evento como ese sirve de recordatorio y tal vez invitación a reflexionar si realmente es conveniente un estado de vigilancia y data mining como el que se está planteando con medidas como SIBIOS y SUBE (por que sí, me asombra que bea no haya mencionado a SUBE en todo esto, por que es prostituir el derecho a la privacidad, y toda esa mediatización de un “si no tenés sube, vas a pagar más caro” que nunca llegó ni llegará ).

      • Fernando dice:

        Nota : Que no significa que esté bien
        Más allá de los juicios de valor que se puedan hacer, el hecho es algo que existe desde hace mucho tiempo y que es de mucha utilidad para la criminalística. Despueś habrá que ver qué se considera un criminal y para qué se utilizan los datos, eso es parte de otra discusión. Pero rechazar este sistema porque es peligroso por sus potenciales usos negativos, es como pretender prohibir los automóviles por temor a que alguien pudiera atropellar personas intencionalmente.

        Argumento del hombre de paja. […]
        No es un argumento del hombre de paja. Es cierto que estoy apuntando, en parte, a la contradicción de quejarse por la tarjeta SUBE y al rato escribir en Facebook “Tomando mate en la casa de Fulano De Tal” (con el enlace al perfil correspondiente). Y quizás aquí queda más en evidencia el carácter voluntario de la cesión de datos, aunque en cualquiera de los dos casos sería técnicamente posible saber la ubicación exacta de una persona en un momento dado. Pero, además, si bien es optativo el ingreso de datos en una red social, no lo es el proceso de recolección y entrecruzamiento de datos que pudiera realizarse junto con las IPs y las cookies del usuario. También es “optativo” tramitar una tarjeta de crédito, sin que eso impida que la información brindada “confidencialmente” al banco, aparezca luego en Veraz y en otras bases de datos privadas a las que cualquiera puede acceder. En “un país con precedentes como el nuestro”, también es posible perseguir militantes sin tener que recurrir al Estado para obtener los datos. La implementación de SIBIOS es trivial en ese sentido, pero no veo que se ponga el grito en el cielo por el potencial peligro en el uso de bases de datos privadas.

        En cuanto al SUBE, en mi humilde opinión creo que las ventajas de poder contar con una política de subsidios más focalizada en las personas y no en las empresas, exceden por mucho a los “peligros” de que el Estado conozca los viajes realizados (algo que se limita, por cierto, al momento del ingreso al transporte público). Claro que después habrá que ver si se implementa efectivamente esa política de subsidios y de qué manera.

  4. Roberto dice:

    Si en un sólo país algo está prohibido, sea el pais que sea, y mas sabiendo que es un tema delicado y que seguramente es a pedido de Estados Unidos, lo mínimo que tendríamos que hacer es someterlo a debate. Esta gente se está cargando el país, un dia con una cosita, otro dia con otro. En breve amaneceremos y nos daremos cuenta que estamos dentro de un estado policial. Y ya será tarde.

    • armando esteban dice:

      Pateo el tablero de entrada
      los q defienden sibios y sube tienen pus en el cerebro o son cyber k
      evidentemente nos estan usando de cobayos de laboratorio, los argentinos somos muy veletas y no se toma conciencia nunca!!
      pero bueno la aberracion de la sube no es solo de bs as, en rosario hace años existe la tarjeta para viajar en colectivo , y de ser anonima y de carton , ahora se erradica el carton y hay que comprar una con chip que tiene los datos….
      macri a la policia metropolitana les instalo un sistema que monitorea patentes de autos y otras cosas…
      sibios es un sistema biometrico cubano aprobado por el fbi y nist…
      a la gestafip hay que dejarle los datos biometricos http://www.afip.gov.ar/genericos/novedades/RegistroDatosBiometricos.asp
      con el articulo 19 de la constitucion nos limpiamos el tujes?
      la oposicion bien gracias , todos cómplices…
      el congreso una escribania…

  5. […] Beatriz; Estado de vigilancia generalizado en Argentina; 10/05/2012, […]

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