El régimen de derechos de autor se fue de madre, hace un rato largo.
Este régimen, que tenía originalmente el objetivo de promover la publicación de cierto tipo de obras para ayudar a la difusión de la cultura, se ha convertido en un monstruo sobredimensionado e incontrolable, cuyo principal efecto es poner obstáculos a la difusión de obras de todo tipo, incluyendo algunas en las que no tiene el más minimo sentido, como por ejemplo los programas ejecutables de computadora.
Un ejemplo reciente de la disfuncionalidad del sistema de derechos de autor en el actual contexto social y tecnológico es la querella penal promovida por la Cámara Argentina del Libro (nombre poético si los hay, toda vez que los agrupados en la cámara no son precisamente libros, sino editoriales) a un docente de filosofía de la Universidad de Lanús, Horacio Potel, por sus sitios web Nietzsche en Castellano, Heidegger en Castellano y Derrida en Castellano, en los que ponía al alcance del público, en forma gratuita y sin fines de lucro, una completa relación de los textos, vida y obra de los tres filósofos, además de fotos, biografías, comentarios y enlaces.
La demanda carece de mérito en el caso de Nietsche, ya que éste que murió en 1900, y por lo tanto los derechos comerciales sobre su obra expiraron en 1970, y es probable que el aspecto penal de la querella no prospere porque para que lo haga deberían demostrar intención de dolo, pero tanto en el caso de Heidegger (1889-1976) como el de Derrida (1930-2004), la publicación de obras de estos autores sin autorización de los titulares del derecho de autor puede ser vista, efectivamente, como una violación de la letra de la ley 11.723. Para un juez, este hecho probablemente baste para considerarlo culpable, al menos en el fuero civil. Es posible, incluso, que un juez no tenga más remedio que declararlo culpable, ya que su función es aplicar la ley, y no cuestionarla.
El resto de la ciudadanía, sin embargo, tenemos una pregunta muy difícil que contestar. Específicamente: ¿es justa una ley que permite condenar a una persona cuyas acciones claramente benefician a la sociedad en su conjunto? ¿Cómo se justifica una ley promulgada con el objetivo de promover la difusión de la cultura, pero que castiga a las personas que dedican su tiempo y esfuerzo, sin remuneración, precisamente a difundirla?
Los sitos de Potel son visitados por estudiantes de filosofía de todo el mundo hispanoparlante, que a través de ellos tienen acceso a textos que de otra manera estarían fuera de su alcance, ya sea porque son demasiado caros o porque sencillamente no se consiguen debido a que las editoriales las tienen fuera de imprenta o no están presentes en sus países. La riqueza social generada por los sitios de Potel, medida en términos de difusión de cultura, supera así con creces cualquier presunto perjuicio que las editoriales puedan argumentar haber sufrido. Darle prioridad a la posibilidad de lucro de éstas por sobre la posibilidad de acceso de todos es coronarlas definitivamente como dueñas de la cultura, de todas las obras creada por otros. Pidiéndole una imagen prestada a Richard Stallman, estamos destruyendo dos pesos de riqueza común para generar un peso de fortuna personal.
Es dudoso que las acciones de Potel hayan tenido una influencia negativa en las ventas de esos textos: no es lo mismo una publicación en la red que una edición no autorizada de un libro, que sí compite directamente con el producto de la editorial, y quienes compran libros rara vez consideran a un sitio web como un sustituto adecuado. Es posible, incluso, que más de una persona haya decidido comprar algún libro de Heidegger o Derrida luego de leerlos por primera vez en el sitio de Potel.
Pero supongamos por un momento que la existencia de los sitios de Potel hayan tenido algún efecto de reducción de la ventas de los libros de estos autores, ¿está justificado socialmente impedir la actividad de Potel para permitir que continúe la de de las editoriales? Al fin y al cabo, el valor social de la actividad de las editoras está en que, durante un cierto período histórico, fueron un agente razonablemente eficaz para la difusión de la cultura. Si hoy disponemos de mecanismos mejores para la misma tarea ¿qué sentido tiene prohibirlos para mantener vivos los antiguos mecanismos, inferiores tanto en eficiencia como en eficacia?
Es posible que Potel sea condenado por sus acciones. Si eso ocurre, será por haber violado una ley anacrónica, injusta y contraproducente, que ya es hora que repensemos desde el principio.
Un principio basico del derecho dice que si no hay perjuicio no hay delito. Desafiemos a las editoriales a demostrar el mismo y justificar su existencia mas alla del lobby. Habra algun juez dispuesto al examen. (acentos omitidos intencionalmente)
Quizás escriba otra estupidez, pero las editoriales no creo que sean titulares del derecho de autor, sino los derechohabientes de los autores. Básicamente, una asociación de editoriales carece de legitimación activa para demandar y no creo que el delito imputado sea de acción pública. Quizás las que tengan el copyright y prueben que los textos alojados en la red les pertenecen, la tengan. El daño está hecho ya que un ignoto juez aparentemente ordenó que esos sitios en internet sean cerrados. La disputa se cierne, entonces, a quién tiene más poder económico, influencias, etc. Nada se puede esperar de la injusticia argentina, perdón, de la justicia argentina.
Ya es hora de que alguien vaya recordando que en el 90% de las legislaciones del mundo, la propiedad intelectual (?!) otorga un monopolio por tiempo limitado sobre la explotación de una obra, con el único objetivo de beneficiar la creación de cultura. Evidentemente los medios no pueden volverse en contra del fin. Ya es hora de repensar a frankie.
Quizás lo que estoy diciendo ya lo pensaron, pero pregunto de cualquier manera. No se podría armar algo como lo que es la Electronic Frontier Foundation, en el sentido de brindar apoyo legal a todos aquellos que lo necesiten, como es el caso del Prof. Horacio Potel. No porque no vaya a tener representación legal, me imagino que ya la tiene, pero sí brindar ayuda específica con los conocimientos que se tienen desde la Fundación Vía Libre, en relación a todos los temas relacionados con los derechos de autor, libertades civiles y acceso a la cultura. Y sobretodo sus puntos de vista, que me parecen de lo más acertados.
Che muy bueno el artículo, está en la línea del del hielo, hay que seguir concientizando sobre una lógica de la abundancia y no de la escasez artificial
[...] Los dueños de la cultura vs. Horacio Potel Así titula el post la Fundación Via Libre donde pone sobre el tapete el tema de los derechos de autor. [...]
Durante la semana del 09 al 13 de Marzo, devolvemos todo el material de Jacques Derrida que circula o circuló por internet a la Cámara Argentina del Libro, en retribución por su incansable labor persiguiendo a criminales que atentan contra la libertad de la cultura.
La devolución se puede hacer por medio digital (email), de manera telefónica o en persona mediante una copia impresa del material.
El mail de la CAL es cal@editores.org.ar
Asunto sugerido para el correo: “Esto les pertenece”
Por favor participar y difundir este evento!
Yo estoy a muerte con Potel, pero me hace dudar el argumento de que no vale la pena dar alguna protección al negocio de las editoriales. Porque si estas se fueran al carajo: ¿quién le pagaría, por ejemplo, a los traductores? Horacio Potel difícilmente lo hiciera. Y ¿qué escanearía Potel para después publicar? Las editoriales son las que *materializan* los libros. No me parece del todo verosímil que personas como Derrida se pasen la vida escribiendo libros para ir entregándolos uno a uno a Potel para que él los ponga online. De algo hay que vivir ¿no?
Jota,
por cierto que las editoriales no van a desaparecer: hay mucha gente a la que le gusta tener el libro material. Pero no es una verdad evidente que las editoriales hagan falta para que existan libros o traducciones, o para que los autores vivan. Los destinos de los autores y traductores pueden ser hoy independientes de los de las editoriales.
Puede parecernos que las editoriales son males necesarios para la difusión de obras, simplemente porque así fue hasta hace poco. Pero si vamos al caso, hasta hace poco creíamos que la única manera de que existiera una enciclopedia era a través de una infraestructura monolítica y carísima como la Enciclopedia Británica. Hoy, Wikipedia nos mostró que no es así. De la misma manera, hay muchas maneras distintas hoy de conseguir que un libro se traduzca, que no tienen nada que ver con editoriales ni nada por el estilo.
El “sentido común” (que no es otra cosa que la suma de nuestros prejuicios) nos engaña cuando nos dice que sin alguien que invierta los autores desaparecen. Es más útil recurrir a la observación de la realidad: la aparición de Internet y la masificación de la publicación gratuita no ha reducido el número de autores, sino que lo ha multiplicado. Por eso es que a la hora de fomentar la producción cultural debemos apostar a una circulación lo más barata y libre posible, en vez de a mecanismos de regulación que la entorpecen innecesariamente.
[...] reacciones sin embargo no son tantas, entradas en blogs y por ahora solo conozco que se ha creado un grupo en Facebook “Maten al [...]
@Jota
¿quién le pagaría, por ejemplo, a los traductores?
Bueno, se podría decir lo mismo de un sistema operativo. Pero como es el caso de por ejemplo Debian GNU/Linux, y los escritorios Gnome y KDE, estan traducidos a muchos idiomas gracias al esfuerzo de voluntarios…
Pienso que si muchas obras no son traducidas a diferentes idiomas, es justamente por culpa de las editoriales que no permiten que cualquier persona lo pueda hacer…
¿qué escanearía Potel para después publicar?
Es curiosa tu pregunta, ya que hoy en día el imprimir libros esta al alcance de muchos, y hay varias opciones, casi no es necesario que lo haga una editorial de la forma tradicional…
No me parece del todo verosímil que personas como Derrida se pasen la vida escribiendo libros para ir entregándolos uno a uno a Potel para que él los ponga online. De algo hay que vivir ¿no?”
Hoy en día cualquiera puede publicar sus obras por su propia cuenta “online”, no se necesitan intermediarios.
Y si de algo hay que vivir, pero estoy seguro que Derrida, y compañía, hubiesen escrito igual si para ganarse la vida hubieran trabajado de otra cosa.
[...] de una obra sin autorización del autor. Un ejemplo que recientemente cobró notoriedad es el de un docente de la universidad de Lanús que publicaba textos de filosofía en castellano sin fines de…. [↩]Algunos estudios sugieren que eso es es gracias al intercambio de archivos, y no a pesar [...]
Me parece una aberración este hecho. Claramente me situo entre los que defienden la postura y el arduo trabajo de Potel. Los estudiantes de filosofia (aunque no los únicos) son, en suegundo lugar, por debajo del demandado autor de los sitios, los que salen perdiendo. Es increible que las instituciones que se tendrían que dedicar a la difusión de la cultura se oviden de sus funciones.
En cuanto a “Es posible, incluso, que un juez no tenga más remedio que declararlo culpable, ya que su función es aplicar la ley, y no cuestionarla.” -cita textual- creo que no debe ser una interpretación muy adecuada del sistema judicial. El juez debe interpretar el derecho como una estructura de normas flexibles que se adapten a cada accion en particular, no olvidandose nunca de que su meta principal es lo que los romanos llamaron aequitas.
Desde este pequeño espacio brindo mi apoyo incondicional a Horacio Potel y a su excelente trabajo recopilatorio y de difusión.
[...] Si no me creés, mirá lo que pasa con Wikipedia, o con el Software Libre, o lo que fue capaz de hacer un único voluntario, un docente de la Universidad Nacional de Lanús, que construyó tres bibliotecas virtuales de filosofía, dedicadas respectivamente a Nietsche, Heidegger y Derrida, en el que se podían conseguir gratuitamente textos en Castellano de cada uno de estos autores, correlacionados, documentados y comentados, y que eran visitadas regularmente por estudiantes de filosofía de habla hispana de todo el mundo. Mientras tanto, estos textos rara vez están disponibles en bibliotecas, y las pocas veces que se los consigue en librerías (la mayoría de las ediciones están agotadas y fuera de imprenta) salen carísimos. Lamentablemente, el hacer un mejor trabajo que las editoriales le costó a este docente un juicio penal, promovido po…. [...]
[...] El profesor querellado con causa penal por la Cámara del Libro, estuvo en el piso durante el programa Rebeldes Estereotipos, que comenzó una nueva temporada este sábado 21 de marzo. Entre otras cosas, Horacio Potel comentó el origen de su trabajo en los sitios sobre Nietzsche, Heidegger y Derrida. Justamente, el sitio de Jacques Derrida en castellano fue el que provocó la acción penal iniciada por la embajada de Francia en nuestro país. Las declaraciones de Potel están disponibles en el sitio de Rebeldes Estereotipos, a quienes saludamos en su regreso al aire de La Tribu. [...]
[...] Si no me creés, mirá lo que pasa con Wikipedia, o con el Software Libre, o lo que fue capaz de hacer un único voluntario, un docente de la Universidad Nacional de Lanús, que construyó tres bibliotecas virtuales de filosofía, dedicadas respectivamente a Nietsche, Heidegger y Derrida, en el que se podían conseguir gratuitamente textos en Castellano de cada uno de estos autores, correlacionados, documentados y comentados, y que eran visitadas regularmente por estudiantes de filosofía de habla hispana de todo el mundo. Mientras tanto, estos textos rara vez están disponibles en bibliotecas, y las pocas veces que se los consigue en librerías (la mayoría de las ediciones están agotadas y fuera de imprenta) salen carísimos. Lamentablemente, el hacer un mejor trabajo que las editoriales le costó a este docente un juicio penal, promovido po…. [...]
[...] “Usted sabrá en qué anda, profesor” le dijo el oficial, tras corroborar el domicilio del docente acusado penalmente por violación de derechos de autor por la Cámara Argentina del Libro. El objeto de la discordia es un trabajo que Potel viene [...]
[...] “Usted sabrá en qué anda, profesor” le dijo el oficial, tras corroborar el domicilio del docente acusado penalmente por violación de derechos de autor por la Cámara Argentina del Libro. El objeto de la discordia es un trabajo que Potel viene [...]
Y el derecho a la información: producción, publicación, acceso e investigación????
Derechos que están avalados por la ONU????
Y que pása con aquello de que el derecho internacional está por encima del derecho nacional?
Los tratados internacionales deben respetarse y la legislación de un país no puede entrar en contradicción con aquellos…
Y de hecho, en un conflicto internacional el que rige es el derecho que reviste el mismo carácter.
[...] derecho del autor dan todo el poder a las editoriales, negando todo derecho al lector o usuario. El caso Potel es [...]
[...] es un pirata de pata de palo, parche en el ojo y loro al hombro, sino Horacio Potel, un circunspecto profesor universitario, por ejemplo, quien carga hoy con una demanda penal por publicar en la red una recopilación de [...]
[...] es un pirata de pata de palo, parche en el ojo y loro al hombro, sino Horacio Potel, un circunspecto profesor universitario, por ejemplo, quien carga hoy con una demanda penal por publicar en la red una recopilación de [...]
[...] es un pirata de pata de palo, parche en el ojo y loro al hombro, sino Horacio Potel, un circunspecto profesor universitario, por ejemplo, quien carga hoy con una demanda penal por publicar en la red una recopilación de [...]
Dejen de pensar con lógica capitalista, que el negocio lo cuiden ellos, nosotros aboquémonos a la defensa de la liberad en peligro. el problema lo tiene Potel no las editoriales, y si alguno piensa que lo tienen las editoriales, a nosotros que nos importa, es un negocio, no son carmelitas descalzas!
Conocen la frase “No importa tanto lo que piensa el enemigo, sino lo que piensa el enemigo en nuestras cabezas”
[...] observar más atentamente lo que alguien hace que lo que dice. En el caso de las editoriales, el episodio alrededor de Horacio Potel no hace más que confirmar que la difusión de la cultura no sólo les importa un bledo, sino que [...]
[...] observar más atentamente lo que alguien hace que lo que dice. En el caso de las editoriales, el episodio alrededor de Horacio Potel no hace más que confirmar que la difusión de la cultura no sólo les importa un bledo, sino que [...]
[...] observar más atentamente lo que alguien hace que lo que dice. En el caso de las editoriales, el episodio alrededor de Horacio Potel no hace más que confirmar que la difusión de la cultura no sólo les importa un bledo, sino que [...]
[...] Kaufmann, Director de la Carrera de Ciencias de la Comunicación, entre otros expertos invitados. El procesamiento y posterior embargo contra el Profesor Horacio Potel por la causa penal iniciada por la Cámara Argentina del Libro, por haber publicado en Internet [...]
[...] Kaufmann, Director de la Carrera de Ciencias de la Comunicación, entre otros expertos invitados. El procesamiento y posterior embargo contra el Profesor Horacio Potel por la causa penal iniciada por la Cámara Argentina del Libro, por haber publicado en Internet [...]
[...] El procesamiento y posterior embargo contra el Profesor Horacio Potel por la causa penal iniciada por la Cámara Argentina del Libro, por haber publicado en Internet numerosos artículos, traducciones, bibliografía y resúmenes de la obra de Jacques Derrida y Martin Heidegger, el cierre de la biblioteca de apuntes de los estudiantes de Filosofía y Letras en internet, BiblioFyl, y el acuerdo firmado recientemente por la UBA con el Centro de Administración de Derechos Reprográficos (Cadra) nos enfrentan a uno de los temas más importantes y ciertamente menos atendidos de la vida académica hoy: el impacto y las consecuencias de leyes como la 11723 en el acceso a la cultura y la producción de conocimiento en nuestras casas de estudio. [...]
[...] Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires votó una moción de repudio al procesamiento y posterior embargo librado contra el Profesor Horacio Potel por haber mantenido los sitios Derrida en Español y Heidegger en Español en Internet. El [...]
Creo entender que se trata de un error afirmar que la función de un juez es “aplicar la ley”, puesto que la función de un juez es “interpretar la ley” y juzgar si ella ha sido violada, negada, o su cumplimiento ha sido omitido. Si los jueces solo “aplicaran” las leyes, no serían ya(desde la invención de los ordenadores) necesarios, puesto que bastaría con cargar todas las leyes, los códigos, etc. y apretar el botón juzgador. En la Argentina, los jueces “aplican la ley”, porque no saben que su deber es interpretarla. Y lo hacen así porque no se respetan como jueces, sino que solo juegan a ser jueces. La misión de un juez es tan importante como la de un padre para con sus hijos y por ello gozan de prerrogativas similares. No obstante se empecinan en “aplicar la ley” en lugar de hacer aplicación de la ética, el respeto a los derechos de los demás y la justicia (como principio, no como institución). No les da.
[...] Los dueños de la cultura vs Horacio Potel (Via Libre) [...]
[...] este modo, Horacio Potel quedó libre del procesamiento y embargo impuesto contra él por haber mantenido durante años y sin fin de lucro alguno los sitios Derrida [...]
[...] todo esto se inicia en Marzo de 2009 y Via Libre escribía: Los dueños de la cultura vs. Horacio Potel para terminar recién ahora con esta frase que va a sentar jurisprudencia: “”si bien reconoce [...]
[...] 2009, los casos judicializados como el procesamiento del Profesor Horacio Potel21 y la intimación a los estudiantes de Filosofía y Letras por su biblioteca digital22 pusieron en [...]
[...] 2009, los casos judicializados como el procesamiento del Profesor Horacio Potelhttp://www.vialibre.org.ar/2009/03/11/los-duenos-de-la-cultura-vs-horacio-potel/ y la intimación a [...]
[...] 2009, los casos judicializados como el procesamiento del Profesor Horacio Potelhttp://www.vialibre.org.ar/2009/03/11/los-duenos-de-la-cultura-vs-horacio-potel/ y la intimación a [...]
[...] Heidegger [ Bibliografia ] [...]
[...] Heidegger [ Bibliografia ] [...]