Alemania: urnas electrónicas anticonstitucionales

La Corte Suprema de Alemania dictaminó, el pasado 3 de marzo, que la utilización de urnas electrónicas en las últimas elecciones alemanas contradice principios elementales de la Constitución de ese país. La ausencia de signos claros de fraude en esas elecciones impulsó a la Corte a no invalidarlas, pero dejó claro que las urnas electrónicas sólo pueden ser reconciliadas con la Constitución cuando son usadas bajo condiciones muy estrictas.

Esta noticia podría ser una más en la larga serie de países y regiones que han reconocido que el voto electrónico es una mala idea y deciden volver al voto en papel, pero tiene una característica que la hace especial: mientras que en muchos casos la marcha atrás se debió al descubrimiento de fallas concretas de funcionamiento, algunas de ellas con consecuencias directas en los resultados eleccionarios, la decisión de la Corte Suprema Alemana reconoce claramente un requisito que a menudo no es tenido en cuenta: la elección no puede ser considerada un acto público, tal como la Constitución exige, a menos que cualquier ciudadano pueda comprender cabalmente cómo funcionan todos los pasos esenciales de la gestión de votos y determinación de los resultados, y el correcto funcionamiento de la urna pueda ser comprobado, durante y después de la elección, por cualquier persona sin conocimientos técnicos especiales.

Los jueces se basaron en dos ideas centrales, destacadas al principio del fallo:1

  1. El principio de la naturaleza pública de la elección, consagrado en el Art. 38 conjuntamente con el Art. 20, párrafos. 1 y. 2 de la Constitución, requiere que todos los pasos esenciales de la elección estén sometidos a la verificación por parte del público, siempre y cuando no haya otros aspectos constitucionales que justifiquen una excepción.
  2. Cuando se utilizan aparatos electrónicos de votación, los pasos esenciales de la gestión electoral y de la determinación del resultado deben ser pasibles de ser comprobados por el ciudadano de manera confiable y sin conocimientos técnicos especiales.

De las cuatro decisiones que contiene, la más importante es la primera:

La “Ordenanza sobre el Uso de Aparatos de Votación para las Elecciones del Parlamento Federal y de los Diputados del Parlamento Europeo de la República Federal Alemana” […] del. 3 de setiembre de. 1975 […] en la versión de la “Ordenanza para la Modificación de la Ordenanza Federal de Aparatos y de la Orden de Elección Europea” del. 20 de abril de. 1999 es incompatible con el artículo 38. conjuntamente con el artículo. 20, párrafos. 1 y. 2 de la Constitución, en tanto y en cuanto no asegura un control que satisfaga el principio constitucional de la naturaleza pública de la elección.

Las restantes tres decisiones se encargan de precisar que el uso de urnas electrónicas provistas por la N.V. Nederlandsche Apparatenfabriek (Nedap) en las últimas elecciones alemanas fue inconstitucional, que el resultado de las elecciones sin embargo sigue siendo válido, y que el Estado debe restituir a los demandantes la mayor parte de los costos del proceso, pero lo más jugoso está en la justificación del fallo, que hace evidente la profundidad del análisis de los jueces constitucionales con frases como “Un procedimiento electoral en el que el elector no puede verificar de manera confiable si su voto fue registrado sin falsificación e incluido en el cálculo del resultado de la elección, así como comprender cabalmente de qué manera los votos totales emitidos son asignados y contados, excluye del control público a componentes centrales de la elección, y por lo tanto no alcanza a satisfacer las exigencias constitucionales.”, y sigue:

El uso de aparatos de votación que registran los votos en forma electrónica y determinan el resultado de la elección por medios electrónicos sólo es compatible con la Constitución dentro de un marco de requisitos muy estrecho.

a) Cuando se usan aparatos electrónicos de votación, los pasos esenciales de la gestión electoral y de la determinación del resultado deben ser pasibles de ser examinados de manera confiable y sin necesidad de conocimientos técnicos específicos. La necesidad de tal control resulta, en no menor medida, de tomar en cuenta las posibilidades de manipulación y la propensión a fallas de los aparatos electrónicos de votación. En éstos, la recepción y del voto y la determinación del resultado de la votación descansa sobre un proceso de cálculo que no es pasible de ser verificado desde fuera del mismo por parte de personas que carecen de conocimientos especiales de técnicas de procesamiento de información. Así, es difícil enocntrar errores en la programación de los aparatos de votación. Por encima de ello, errores de este tipo pueden afectar no sólo aparatos de votación individuales, sino todos los aparatos utilizados. Mientras que la manipulación de boletas o la falsificación de resultados son poco menos que imposibles—o en todo caso posibles con un esfuerzo considerable y un riesgo de detección muy alto que actúa como disuasión—en las elecciones habituales, realizadas utilizando boletas de papel en el marco de las regulaciones existentes entre las que se también se encuentran las reglas que atañen a la naturaleza pública del acto electoral, la manipulación de aparatos de votación controlados electrónicamente permite, en principio, obtener resultados grandes con un esfuerzo relativamente pequeño. Ya la manipulación de aparatos de votación individuales puede influir no sólo sobre el voto de un único elector, sino sobre los de todos los que votaron con la ayuda de ese aparato. Aún mayor es el alcance de los errores de elección que pueden ser causados por modificaciones o errores de los programas que se usan en varias máquinas. El gran impacto de posibles errores en aparatos de votación, o de falsificaciones electorales deliberadas, demanda la adopción de medidas especiales para preservar el principio de la naturaleza pública del acto electoral.

aa) El elector debe poder verificar por sí mismo—aún sin mayores conocimientos técnicos de computación—si el voto que emite es registrado sin falsificación como base para el escrutinio o—cuando los votos son contados en primera instancia con apoyo técnico—al menos como base para un recuento posterior. No basta con indicarle que debe confiar en la funcionalidad del sistema si no tiene posibilidad de ganarla por sí mismo. Así, no es suficiente con informarle exclusivamente a través de un visualizador electrónico que la emisión de su voto ha sido registrada. Este mecanismo no permite un control suficiente por parte del votante. El mismo grado de verificabilidad debe estar disponible también para los organismos electorales y para el ciudadano interesado.

De esto surge que los votos, una vez una vez emitidos, no pueden residir exclusivamente en una memoria electrónica. No es aceptable señalar al elector que, una vez emitido su voto electrónico, debe confiar en la integridad del sistema como único resguardo. Si el resultado de la elección es determinado con mediante procesamiento por computadoras de los votos almacenados en una memoria, no alcanza con tomar conocimiento del resultado del proceso de cálculo realizado dentro del aparato a través de un resultado resumido, impreso en un papel o mostrado en un visualizador electrónico, porque de esta manera los electores y los organismos electorales no pueden verificar nada más allá de cotejar que la cantidad de votos procesados por el aparato coincida con la de electores que fueron habilitados para utilizarlo. En estos casos no es posible determinar, sin información adicional, si han ocurrido errores de programación o falsificaciones electorales deliberadas mediante manipulación de los programas o de los aparatos.

bb) No hay obstáculos a que los legisladores utilicen aparatos electrónicos de votación en las elecciones, si está asegurada la posibilidad de un control confiable de corrección, tal como exige la Constitución. Esto es concebible particularmente en aparatos electrónicos de votación que registran los votos en otros medios, adicionalmente al almacenamiento electrónico. Esto es posible por ejemplo en aparatos de votación que, además del registro electrónico de los votos, emiten una cinta de auditoría visible para cada elector, en la que se puede controlar el voto emitido antes de su emisión definitiva y que es recogida al final del acto electoral para posibilitar un recuento. El control independiente del registro electrónico de votos también es posible a través del uso de sistemas en los que los electores marcan una boleta y su decisión electoral es registrada electrónicamente en el mismo momento (por ejemplo con un “lápiz electoral digital”) o posteriormente (por ejemplo mediante un scanner de boletas), para ser evaluada electrónicamente al final del acto electoral.

En todos estos casos queda asegurado que los votantes dominan la emisión de su voto, y que el resultado de la elección puede ser comprobado de manera confiable por los organismos electorales o los ciudadanos interesados, sin necesidad de conocimientos técnicos especiales. No es necesario en esta instancia decidir si existen otras propuestas técnicas que permitan basar la confianza del ciudadano elector en la corrección del proceso electoral en la comprensión cabal de su funcionamiento, y así satisfacer el requisito de la naturaleza pública de la elección.

b) Las limitaciones a la controlabilidad ciudadana del proceso electoral no pueden ser compensadas mediante una comprobación de la conformidad de aparatos de muestra con ciertos requerimientos de seguridad durante el proceso de verificación y autorización previo a su uso, ni mediante la verificación de la integridad de aparatos concretos utilizados en la elección. El control de los pasos esenciales de la elección promueve la confianza en la corrección de la misma sólo cuando se presenta de la manera exigida, en la que los mismos ciudadanos pueden comprender cabalmente el proceso electoral.

Por esta razón, ni siquiera un amplio sistema de variadas medidas de seguridad, tanto técnicas como organizativas (por ejemplo control y almacenamiento seguro de los aparatos electorales, constante comparabilidad de los aparatos usados con un aparato patrón verificado oficialmente, penalización de las falsificaciones electorales y organización descentralizada de la elección) es una compensación adecuada para la falta de capacidad de control de los pasos esenciales del proceso electoral por parte del ciudadano.

En este sentido, tampoco hay un aporte significativo a la satisfacción del nivel de controlabilidad y comprensión cabal del proceso electoral requerido por la Constitución cuando hay participación del público en los procesos de verificación y autorización de aparatos de votación, ni cuando se publican los reportes de inspección o las características constructivas de los aparatos (incuyendo el código fuente de los programas en los aparatos de votación controlados por computadora). Las comprobaciones técnicas y los procesos oficiales de autorización, que de todos modos sólo pueden ser realizados por técnicos especialistas interesados, son relevantes a un estadío del proceso que aún es lejano a la emisión del voto. Así, la participación del público para alcanzar una vigilancia confiable del proceso electoral requiere medidas adicionales.

En otras palabras: para los jueces constitucionalistas alemanes, es inaceptable utilizar una urna electrónica cuyo correcto funcionamiento no pueda ser comprobado cabalmente por una persona sin conocimientos de informática.

  1. Las traducciones son mías, y míos son los errores que contengan. []
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21 comentarios

  1. Rubén dice:

    Excelente trabajo, Federico. Muchas gracias por traducir un material que, al no estar en inglés, está fuera del alcance de la mayoría.
    ¿Quiénes fueron los demandantes y quiénes los demandados, en este caso alemán?

  2. Fede dice:

    Rubén,

    los demandantes fueron el Dr. Ulrich Wiesner (físico), y su padre el Prof. Dr. Phil. Joachim Wiesner, un eminente politólgo (ambos sitios lamentablemente sólo en Alemán). La demanda no parece haber sido dirigida a una persona en particular, sino contra “la decisión del Congreso Federal del 14 de diciembre del 2006”.

  3. […] el fallo de la Corte Constitucional de Alemania, declarando inconstitucional el uso de urnas electrónicas, así como la decisión de los gobiernos […]

  4. IÑIGO dice:

    LA DERECHA, LOS DEMOCRATAS CISTIANOS PALABRA INEXISTENTE=FASCISMO-NEOLIBERALISMO-SIONISMO ETC SION CADA VEZ MAS RADICALES Y LA SOCIALDEMOCRACIA PALABRA TAMBIEN INEXISTENTE ES UN AMASIJO AMORFO , GRIS, TIBIO RAMPLON, DE IDEAS SIN IDENTIDAD QUE SE PARECE MAS A LA DERECHA ES DECIR AL FASCISNO-NEOLIBERALISMO-SIONISMO QUE A CUALQUIER OTRA COSA.
    POR LO TANTO COMO SE HA VISTO EL BIPARTIDISMO NO ES BUENO Y HAY QUE VOTAR A PARTIDOS DE IZQUIERDAS REVOLUCIONARIAS COMO LA VIDA MISMA ¿ ACASO LA VIDA NO ES UNA REVOLUCION?EN LOS PARLAMENTOS DE VIA HABER 6 – 7 PARTIDO DE LOS COLORES QUE FUERAN Y LA COSA IRIA MEJOR

  5. Patricio dice:

    Cuando entre en vigencia la Reforma del Código Electoral ocurrirá lo mismo con la confección de los Padrones. Los datos serán incorporados electrónicamente sin la “obligación” de una fiscalización previa. La base de datos será suministrada por el Registro Nacional de las Personas (Poder Ejecutivo)y los Juzgados Electorales no tendrán injerencia ninguna. La Cámara Nacional Electoral deberá fiscalizar alrededor de 25.000.000 de registros!!!!!!!!!!!!!! No está prevista la actualización del soporte documental, por lo tanto, con el tiempo, los registros no tendrán base documental confiable.

  6. Patricio dice:

    Qué triste que este tema parece no importale a nadie! Es institucionalmente gravísimo que el Poder Ejecutivo sea quien finalmente carge la base de datos con los que se confeccionan los Padrones. Los Juzgados Electorales quedaron dibujados. A quién se podría reclamar si los datos fueran adulterados? A la Cámara Nacional Electoral, última instancia de apelación, que quedó como única responsable de esa tarea? Si no fuera tan grave resultaría cómico suponer que va a fallar contra sí misma.

    • Fede dice:

      ¿Por qué decís que parece no importarle a nadie?

      • Patricio dice:

        Porque las observaciones a la Reforma del Código electoral que envié a muchos diputados, senadores y medios de comunicación, observaciones compartidas y hechas también por calificadas autoridades judiciales fueron muy poco consideradas. En mi caso, sólo una diputada tuvo la actitud, para mi sorpresa, de leer mi trabajo, de tomarlo en cuenta y de responder todos los correos que le envié. Lamentablemente, esa persona es partidaria del voto electrónico. Ojalá sea por desconocimiento. Sería interesante que le envíes tu trabajo. Es equivocado suponer que nuestro diputados tienen conocimiento de estos temas.

        • Fede dice:

          Sí, el trabajo de tratar de ejercer influencia positiva sobre el proceso electoral es arduo e ingrato. Estamos haciendo llegar nuestro libro sobre voto electrónico a todos los legisladores a los que podemos… lo difícil es lograr que lo lean.

          • Patricio dice:

            Los legisladores estudiosos de los temas que tratan son muy pocos, pero finalmente son quienes elaboran los proyectos, porque a la hora de sentarse a trabajar, como en todo, son siempre los mismos. Lo interesante sería elaborar un proyecto alternativo que supere los inconvenientes del sistema electoral vigente y que no los agrave como la Reforma sancionada. El libro es excelente y seguramente algún legislador lo tomará en cuenta.

  7. […] Alemania: urnas electrónicas anticonstitucionales Por Federico Heinz […]

  8. Puede resultar útil este trabajo de José María Perez Corti, uno de los mejores Abogados electoralistas comentando y traduciendo al idioma español la sentencia.

    http://www.joseperezcorti.com.ar/Archivos/Doctrina/Electoral/2009_09_23_S_2BvC307_2BvC407_EVote_Alemani_Traduccion_comentarios_Koessl_PerezCorti.pdf

  9. […] de Fundación Vía Libre: "Voto electrónico: los riesgos de una ilusión". O nada maś visitar este y este enlace, donde los mismos "países avanzados" que La Nación pone de ejemplo son los que […]

  10. […] En contraQuienes se oponen al sistema de voto electrónico exponen como argumento un fallo de la Corte Constitucional de Alemania, publicado en marzo de 2009 (http://www.vialibre.org.ar/2009/03/06/alemania-urnas-electronicas-anticonstitucionales/). […]

  11. […] podrán (quizá) auditar. Esta afirmación no es una idea paranoica del autor de esta entrada, el Supremo Tribunal Constitucional de Alemania piensa igual, y declaró inconstitucional el e-voto. Holanda e Irlanda, siguen alternativas […]

  12. […] es una de las razones que dieron fundamento al Fallo del Supremo Tribunal Constitucional de Alemania que en 2009 , en una resolución ejemplar, declaró inconstitucional y prohibió el uso de urnas electrónicas […]

  13. […] es una de las razones que dieron fundamento al Fallo del Supremo Tribunal Constitucional de Alemania que en 2009 , en una resolución ejemplar, declaró inconstitucional y prohibió el uso de urnas electrónicas […]

  14. […] podrán (quizá) auditar. Esta afirmación no es una idea paranoica del autor de esta entrada, el Supremo Tribunal Constitucional de Alemania piensa igual, y declaró inconstitucional el e-voto. Holanda e Irlanda, siguen alternativas […]

  15. […] Ocurrió con el voto electrónico, pero como las instancias críticas han llegado tan lejos como la corte suprema alemana, al menos es correcto dudar y debatir el tema. También estuvimos a punto copiar otro gran […]

  16. Fernando dice:

    En Argentina la sistematización del acto eleccionario del 2009 fue realizada por la consultora Indra y nadie dijo nada. El fraude normalmente se materializa durante el envió de los telegramas, el ciudadano no llega nunca a controlar lo que pasa en el Centro de Cómputos manejado por el Ministerio del Interior. En cambio un sistema de votación con impresión de boleta y chip es mas fácil de auditar si se toman al azar cierto porcentaje de urnas.

  17. alfredo lopez dice:

    Como se vota en la actualidad en Alemania

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