Qué hacer con los Servicios de Inteligencia

Beatriz Busaniche, presidenta de la Fundación Vía Libre, docente de la UBA y Magíster en FLACSO habló con el equipo de #NoNosQuedaOtra AM740 Radio Rebelde por el problema que representa el estado actual de los servicios de inteligencia de la Nación. La importancia que tiene la decisión de Alberto Fernández de encarar una reforma al inicio de su gestión. Los desafíos que implica para la democracia.

Busaniche forma parte de la “Iniciativa Ciudadana para el Control de los Servicios de Inteligencia” (ICCSI), cuyos integrantes poseen un respaldo nacional e internacional: la Fundación Vía libre, el CELS, la UMET y el Instituto Latinoamericano de Seguridad y Democracia. En marzo de 2019, la ICCSI presentó un proyecto trabajado en equipo por todos sus integrantes: la propuesta “¿Hay salida para la crisis del sistema de inteligencia?“. Allí se detalla una serie de ejes centrales a seguir para lidiar con este problema que la Argentina arrastra desde su retorno a la democracia en 1983; una de las deudas más grandes que tiene el sistema político hacia con la sociedad civil. Una anticipación de lo que podría llegar a hacer Alberto Fernández, y una gran expectativa por empezar a resolver una de las peores herencias que supimos arrastrar.

Discurso esperanzador

“Para nosotros es sumamente importante que la nueva gestión asuma, con la seriedad que requiere, el tema de los servicios de inteligencia. El problema de estos servicios es una de las deudas fundamentales que tiene el sistema político desde el retorno de la democracia. De los problemas de larga trayectoria que arrastra nuestro país, el de los servicios de inteligencia es uno de los más serios; en términos de que afecta el funcionamiento del sistema democrático, condiciona de manera severa a uno de los poderes fundamentales de la república, que es el Poder Judicial. En eso, el discurso del Presidente Alberto Fernández en la asunción fue muy explícito en tomar los dos temas; el tema del Poder Judicial y el tema de los servicios de inteligencia, porque son dos caras de una misma moneda”.

“La separación funcional y que los servicios de inteligencia no se ocupen más de ningún tipo de investigación criminal es fundamental”

Problemas de la AFI

“El punto es: ¿Qué es lo que debería hacer un servicio de inteligencia? ¿Qué es lo que hace el servicio de inteligencia en Argentina? Son dos preguntas. Digamos que si la respuesta es ‘sí’ a si lo podemos disolver, es justamente porque los servicios de inteligencia en Argentina no hacen lo que deberían hacer (servicios profesionales y serios) y hacen algo que no les corresponde. Por ejemplo, una de las cuestiones que es central y que me parece que está también en la agenda de la nueva administración, es la separación funcional de las distintas tareas de inteligencia que se pueden realizar en una determinada sociedad. ¿Para qué sirve un servicio de inteligencia como sería la SIDE, la AFI o como podría ser la CIA? Sirven para generar información y un análisis de la misma; que permita disponer de ella de un modo estratégico frente a amenazas severas del extranjero. Un servicio de inteligencia debería poder informar al Presidente sobre algunas cuestiones que pueden tener que ver con el terrorismo internacional, o con algún tipo de golpe de mercado que se puede estar tejiendo en el exterior. Es decir, tiene que ver con proteger el interés nacional y punto, hasta ahí. Con una hipótesis de mantener informado al presidente de vaivenes en política exterior, por eso suele haber personal de inteligencia en las embajadas por ejemplo”.

“Hay algo que caracteriza a la Inteligencia en Argentina: no hacen análisis de información que le permitan al presidente tomar decisiones estratégicas, sino que lo único que hacen es recolección de información; y lo hacen en áreas que no les compete. Otro de los problemas centrales, que es lo que la Inteligencia no tiene que hacer, es involucrarse en la investigación criminal. Es decir, de ahí viene toda la connivencia con, especialmente, Comodoro Py. Cuando se involucra a los servicios de inteligencia en la investigación criminal, se les está dando una función que no tienen que tener. La separación funcional y que los servicios de inteligencia no se ocupen más de ningún tipo de investigación criminal es fundamental”.

“Toda la información que se produce en la AFI, desde los balances de gastos, la cuenta de la luz, hasta el dinero de las operaciones, tiene carácter de reserva”

“Nosotros no estamos diciendo que no haya que hacer algún tipo de inteligencia para desmantelar bandas de criminalidad compleja, digo la lucha contra el narcotráfico, toda una serie de cuestiones donde hace falta algún tipo de inteligencia criminal. Pero no es la AFI el órgano que debe ocuparse de eso, se debe tener una policía de investigaciones que haga investigación de delitos complejos. Eso requerirá un trabajo muy fuerte de la nueva ministra de Seguridad en términos de profesionalizar a la Policía Federal para hacer ese tipo de cosas; lo que en las películas vemos como la diferencia entre la CIA y el FBI como para poner un ejemplo que resulte familiar”.

Un show de escuchas

“Otro punto central es que en la reforma que llevó adelante Cristina Fernández de Kirchner en su último tramo, cuando traspasó la oficina de escuchas al Ministerio Público y que estuvo varios meses pero menos de un año bajo la gestión de la fiscal Cristina Caamaño; durante ese período no se produjo una sola filtración de escucha. Nosotros con los colegas de ICCSI tuvimos la oportunidad de estar en las oficinas de la ex ‘Ojota’, las recorrimos y tuvimos muchas conversaciones con Caamaño y personal del Ministerio Público Fiscal a cargo del tema. Nosotros entendemos que el traspaso que hizo Macri que fue una de las primeras medidas ni bien asumió además de haber modificado la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y restaurar el secreto sobre los fondos reservados, ambas por decreto- de trasladar la oficina de escuchas a la Corte Suprema (y que la Corte cometió un error grave en aceptar eso), supuso un virtual restablecimiento del poder de la AFI sobre ellas. Ahí volvimos al show de escuchas. Por eso hablaba del tema de la convivencia de los servicios de inteligencia no solo con Comodoro Py sino con una parte importante del periodismo; que recibía estas escuchas y las presentaba en televisión y en radio como si fueran elementos del mundo del espectáculo”.

“no todo lo que hace un servicio de inteligencia debe ser secreto”

¿Todo es secreto?

“El concepto del secreto es fundamental. Hay ejes en nuestra propuesta. Así como la separación funcional de las tareas y una asignación puntillosa y limitada de las mismas, la cuestión de la administración de los fondos reservados es otro de los ejes clave, la cuestión de la investigación y las escuchas es otro punto clave, y la definición del secreto. ¿De qué hablamos cuando hablamos de cuestiones que tienen que ver con el secreto? Los servicios de inteligencia también se los conoce muchas veces como ‘los servicios secretos’. Son funciones que en general se les atribuye el velo del secreto por una cuestión de estrategia y seguridad nacional; son servicios estratégicos de los que debe disponer un presidente para tener información valiosa que le permita tomar mejores decisiones para el interés nacional. Ahora, no todo lo que hace un servicio de inteligencia debe ser secreto. Además, uno tiene que caracterizar las condiciones de reserva de la información que se produce, y acá es donde hace falta un trabajo puntilloso ¿Qué cosa es información reservada efectivamente? ¿Qué cosa puede no ser información reservada de lo que hacen los agentes de inteligencia? Doy un ejemplo. En la AFI actual todas las personas tienen identidad reservada, incluso la de ordenanza que prepara el café, la persona de limpieza, los choferes, las personas administrativas; todas las personas están bajo el carácter de reserva. Toda la información que se produce en la AFI, desde los balances de gastos, la cuenta de la luz, hasta el dinero de las operaciones, tiene carácter de reserva. Todas las carpetas que produce -los famosos carpetazos vienen de carpetas información que producen-, también tienen carácter de reserva. No hay una política que fije límites a qué tiene reserva y cuáles son los grados de secreto de esa información. Es más, deja librado al propio organismo la definición de qué es secreto y que no”.

“A modo de ejemplo, una de las cosas que nosotros con la ICCSI hicimos fueron pedidos de información para que la AFI nos diga, por ejemplo, con qué otros servicios de inteligencia del resto del mundo tiene acuerdos de cooperación. Bueno, esa información la AFI la define como reservada y nos la niega. Entonces, la definición de la condición de secreto de la información que maneja la AFI, la manipula la propia AFI; y eso hace que básicamente no te informen nada. Es más, nosotros tenemos una respuesta de la AFI que si no fuera dramática, sería divertida. Una de las respuestas que nos mandan, nos dice: ‘todo esto que usted me pregunta, no se lo voy a contestar porque es información reservada; y esta respuesta que yo le estoy dando, también es reservada, usted no la puede mostrar’. La respuesta en que nos dicen que no nos van a contestar, también la clasifican como reservada”.

Una tarea titánica

“Es un organismo que tiene tanto poder, que la propia política no lo ha podido desmantelar. La política ha fracasado hasta el día de la fecha, por eso pongo enormes expectativas en lo que hemos escuchado del discurso de Alberto Fernández; y le deseo la mejor de las suertes porque la verdad es que la va a necesitar. Porque si hay tarea titánica para esta nueva administración, es lidiar con esta problemática; me animo a decir que es todavía más difícil que lidiar con la crisis económica. Si Alberto Fernández no resuelve esto en los primeros seis meses, no lo va a poder resolver”.

“Cristina lo quiso arreglar sobre el último tramo de su gobierno, después de que ocurrieron muchos sucesos terriblemente lamentables. La reforma que hizo tocaba dos temas centrales, el de fondos reservados y el de las escuchas; pero también estaba bastante mal en términos de separación de cuestiones funcionales de la AFI, en eso nosotros no compartimos. Vale decir que sobre los finales del gobierno de Cristina Fernández nosotros ya estábamos funcionando, nuestra iniciativa ya tiene muchos años, data de la gestión de Cristina. Ya en aquella época hacíamos fuerza para que haya una reforma, pero entendíamos también las limitaciones. Celebramos esos dos cambios, el de las escuchas y el de los fondos reservados, aunque criticamos severamente que no hubiera una reforma en términos funcionales de la AFI; pero entendemos también que en ese momento del gobierno de Cristina Fernández era bastante más difícil que para un gobierno recién llegado y todo el empuje de estar recién asumido”.

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