Debate entre la Argentina y la Unión Europea por la propiedad intelectual

Este artículo fue publicado en el Diario Página 12 , en su edición en línea del jueves 28 de febrero de 2008.

Patentes, Comercio y Desarrollo

Representantes de la Cancillería argentina y de la Comisión Europea debatirán durante toda la jornada sobre comercio y temas relativos a la propiedad intelectual. El encuentro comenzará a las 10 en el Palacio San Martín y las conversaciones girarán en torno de las pautas que establece la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Oficialmente se informó que Argentina resaltará “los progresos en la protección de la propiedad intelectual que aseguran la plena vigencia de las obligaciones multilaterales derivadas del Acuerdo de los ADPIC (sobre Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio) y de otros convenios internacionales a los que el país adhirió en el marco de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI)”.

“Dichos progresos incluyen importantes mejoras en la normativa, estructura y funcionamiento de los organismos competentes en la materia, así como en la acción operativa de la Justicia y aquellas dependencias responsables de la protección efectiva de dichos derechos”, señalaron el la Cancillería argentina.
OMPI y OMC son algunos de los foros internacionales en los que se negocian las regulaciones de patentes, copyright y derechos de autor, derechos de obtentor, marcas, denominaciones de origen, y muchas otras. Estas regulaciones tienen una incidencia cada vez mayor en la vida cotidiana, ya que condicionan el acceso a medicamentos, semillas y tecnologías diversas, pueden criminalizar la distribución de música, libros, películas o software y restringir el acceso a la cultura.

Desde el Ministerio de Relaciones exteriores “se resaltará la tradicional posición argentina en sentido de que el ADPIC brinda una protección suficiente y eficaz de los derechos de propiedad intelectual en el ámbito internacional”.

Para algunos expertos y organizaciones no gubernamentales especializadas en patentes y propiedad intelectual, los acuerdos en estos ámbitos afectan a las decisiones soberanas de los estados y libertades democráticas básicas de los ciudadanos, como la de expresión o el derecho a compartir la cultura y los conocimientos. Incluso afectan el derecho a los alimentos y a la salud.

“Las negociaciones a nivel multilateral en propiedad intelectual son cada vez más complejas, más difíciles y cada vez se expanden más. Desde ese núcleo que fue tradicionalmente la OMPI se han extendido a la OMC y hoy día hasta se negocia PI en OMS (Organización Mundial de la Salud), en el programa de la ONU para el desarrollo, el tema propiedad intelectual está presente en todos lados, eso hace muy difícil para los países en desarrollo tener una misma política y presencia en todo este tipo de negociaciones”, opinó Marta Gabrieloni en el Seminario “OMPI, Sociedad Civil y Desarrollo: Balances y Perspectivas”, organizado en Río de Janeiro en noviembre de 2007.

“Todas estas negociaciones demuestran la importancia de este tema en la agenda de los países desarrollados, ya que esta agenda responde al modelo productivo de esos países. Europa, Japón, EEUU centran en este tema su desarrollo y por eso tratan de poner barreras a la competencia que pueda surgir en otros países” agrega Gabrieloni, que fue delegada por la Cancillería Argentina en Ginebra entre 1998 y 2006 y tuvo a su cargo el seguimiento de las negociaciones en la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual durante esos años.

“Lo que hay que tener en cuenta también y es importante, es que la estrategia de EEUU se sigue repitiendo, tradicionalmente, y a partir de los 80, hubo una doble vía diplomática de los países industrializados, y es la vía multilateral en estas organizaciones y la vía bilateral que hoy día es muy importante, y la usan alternativa y paralelamente según lo que sea más funcional a los propios intereses. Hoy tenemos en el ámbito multilateral que según les convenga, las cosas van a OMPI u OMC, según el grado de lo que les convenga en el momento y según el tema que les compete. En paralelo tenemos todas estas negociaciones a nivel bilateral como los acuerdos de libre comercio mientras que en la última semana de octubre, anunciaron EEUU y Europa junto con otros socios como México y Corea un tratado de comecio internacional contra la ´falsificación´ porque los temas hoy para ellos son la implementación, observancia y piratería”, apuntó la ex representante argentina ante la OMPI.

“Hay una distribución geopolítica de los monopolios, y existe por otro lado una expropiación tremenda de riqueza intelectual de nuestras sociedades, utilizando estos mecanismos. Un ejemplo son los grandes laboratorios que realizan bioprospección, visitando comunidades indígenas que trabajan con variedades de plantas desde tiempos inmemorables, y terminan patentando estos conocimientos que hasta ese momento eran patrimonio común de la humanidad. En este caso, los regímenes de patentes actúan como cercos”, explica Beatriz Busaniche, integrante de la Fundación Vía Libre y defensora del software libre.

“El tema de los ADPIC es complicado porque es la primera normativa global que ´armoniza´ los regímenes de patetentes de distintos países. Les quita a los estados la potestad de decidir qué regímenes son mas convenientes para sus sociedades. Se pierde el control, por ejemplo en el caso de medicamentos, a la producción de en caso de emergencia sanitaria, también se restringe acceso a los conocimientos y la cultura, y se limita el desarrollo de tecnologías de uso público y libre”, dijo Busaniche a Página/12 web.

“Los ADPIC fueron claramente el resultado del accionar del lobby de las multinacionales, en particular las farmacéuticas, las semilleras, las llamadas ´industrias de la vida´. Y vienen por más, ya que son la antesala de acuerdos de libre comercio y de leyes de protección de inversiones. Afectan la vida cotidiana, y son aprobadas casi sin debate público y sin discusión a nivel social”, señaló la integrante de Vialibre.org.ar.

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1 respuesta

  1. julio dice:

    Tal cual y muchas veces muchas de estas empresas nacionales meten productos prematuramente al mercado impulsados por el afan de comercializar y tener ganancias y muchos de sus productos no son de los mejores y el ejemplo más claro puede darse con el glifasato utilizado por la empresa herbicida monsanto.

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