Sobre la matriculación obligatoria en informática

Bajar Video del Debate sobre Matriculación Obligatoria en la Provincia de Entre Ríos (Gracias CaFeLug)

Resumen

Este texto fue publicado originalmente en el newsletter de SADIO

En distintos lugares del país avanzan iniciativas para restringir la actividad informática a los matriculados en consejos provinciales de ciencias informáticas. SADIO reconoce el valor de las organizaciones profesionales como instrumentos para mejorar las disciplinas y las condiciones de trabajo de sus afiliados, pero rechaza el concepto de que el ejercico de la actividad informática deba ser restringido a través de matriculación obligatoria. La informática como actividad

  • es interdisciplinaria y transversal, y es ejercida con competencia por personas de muy distintas disciplinas,
  • es muy cambiante y difícil de delimitar,
  • es muy abarcativa, al punto que el conjunto de conocimientos comunes a personas competentes en distintas áreas de la disciplina suele ser muy reducido,
  • será socialmente más valiosa en tanto y en cuanto se difunda como conocimiento general de la población, como lo es hoy la matemática, en vez de convertirse en privilegio de un sector de la sociedad.

Introducción

En la última década han aparecido en nuestro país algunas iniciativas propiciando la creación de consejos profesionales de informática. Nada puede objetarse, por cierto, a la creación de asociaciones profesionales destinadas al mejoramiento de la disciplina. Sin embargo, algunas de estas propuestas han sido llevadas a la práctica a través de legislación provincial que crea consejos profesionales y llega al punto de exigir la matriculación en éste para “ejercer la profesión informática”, aún cuando resulta imposible definir los límites de esta profesión en un mundo en el que la informática es ejercida, de una manera u otra, por personas de prácticamente todas las disciplinas.

El objetivo de este documento es enumerar las razones por las que SADIO (Sociedad Argentina de Informática e Investigación Operativa), como asociación profesional decana de la informática en Argentina, considera que la matriculación obligatoria es perjudicial para la sociedad y para la disciplina. No nos concentraremos en ningún proyecto en particular, sino que trataremos el concepto de la matriculación obligatoria, de modo de obtener conclusiones lo más generales posibles.

Sin perder de vista la aspiración de generalidad de los argumentos expresados en este documento, sin embargo, es necesario hacer una referencia al lenguaje de algunos proyectos y leyes específicas, como la Ley 13016 de la provincia de Buenos Aires, o la Ley 7642 de la provincia de Córdoba, las que llamativamente definen a la publicidad de servicios informáticos como “ejercicio de la profesión”, en vez de caracterizar a éste a través de la ejecución de las tareas propias de la actividad. Desconocemos las razones por las que los legisladores eligieron una definición tan peculiar, pero dado que el fundamento para la exigencia de matrícula es el supuesto beneficio social de que el software usado por los ciudadanos sea producto de profesionales certificados, entendemos que la intención es controlar la creación y puesta en marcha de sistemas informáticos. El control sobre la publicidad sería, entonces, una manera indirecta de controlar quiénes realizan estas tareas, ya que es muy difícil ejercerlas sin comunicar la propia disponibilidad para ellas. Esta impresión se ve reforzada si consideramos que dichos proyectos no sólo regulan, como en otras profesiones, quiénes tienen derecho a llamarse “ingenieros”, sino que extienden la restricción, sin motivo aparente, a otras denominaciones como “consultor” o “experto”. En otros casos, como el de la Ley 3752 de la provincia de Misiones las tareas específicas relacionadas con el desarrollo de software están comprendidas como ejercicio de la profesión. El énfasis en este documento está, por lo tanto, en las consecuencias de exigir matrícula a quienes confeccionan y ponen en marcha sistemas de información, que parece ser la intención de los legisladores.

No ofrece beneficios a la sociedad

La justificación para exigir la matriculación a las personas que se dedican a la informática es garantizar a los ciudadanos que dichas personas son competentes, y de esa manera mejorar la calidad de los servicios informáticos. Hay profesiones que, debido al impacto de su ejercicio en la vida, salud y propiedad de los ciudadanos, históricamente han sido candidatas naturales a ser reguladas por ley. No entraremos aquí en la discusión acerca de la efectividad de este mecanismo en otras profesiones, pero sí veremos que la informática no se presta a este tipo de regulación, y que en ella la matriculación obligatoria no sólo no contribuye al mejoramiento de los servicios y al bienestar de los ciudadanos, sino que conspira en su contra, al entorpecer la libre competencia.

La matriculación no contribuye a la seguridad de los sistemas críticos

El argumento más fuerte a favor de la regulación de la actividad informática es que actualmente hay procesos controlados por software que afectan la vida, la salud y el patrimonio de los ciudadanos. El problema es genuino, pero la matriculación obligatoria no contribuye a solucionarlo. Por un lado, como mencionábamos más arriba, la mayor parte del software que se usa en esos procesos proviene de lugares en los que la actividad no está regulada. Por otro, aunque proviniera de lugares en los que lo está, la matriculación no garantiza nada. Esto surge del consenso existente en la comunidad informática internacional, la que a través de organizaciones profesionales como la ACM (Association of Computing Machinery, decana mundial en la disciplina) ha expresado públicamente que el actual cuerpo de conocimientos científicos y mejores prácticas de la materia no alcanzan siquiera remotamente para determinar con algún grado de certeza si determinado abordaje de un proceso es correcto, erróneo o peligroso. Este hecho es admitido implícitamente aún por quienes, al mismo tiempo que exigen la matriculación obligatoria, se niegan a aceptar responsabilidad civil por los actos de los matriculados.

La matriculación otorga legitimación engañosa

Las propuestas de matriculación obligatoria de personas dedicadas a la informática proponen, como único requisito para la matriculación, la presentación de un título terciario de alguna carrera específica de informática. No hay ningún requerimiento de experiencia laboral o de examen adicional. Esto se debe, en gran parte, a que no existe dentro de la informática ningún consenso acerca de cuáles deberían ser los contenidos mínimos que deben ser conocidos por un profesional de la disciplina, hasta el punto que los programas de las distintas carreras dictadas por nuestras universidades tienen más discrepancias que coincidencias. En estas condiciones, exigir a los matriculados un examen de competencia profesional sería impracticable.

Esta misma imposibilidad de formular un examen objetivo para determinar el grado de competencia de un profesional se vuelve un escollo cuando abordamos otro problema que en informática tiene una influencia mucho mayor que en otras disciplinas: el vertiginoso avance de la tecnología hace que la posesión de un título universitario como legitimación profesional tenga una validez temporal muy limitada. En otras disciplinas esto suele corregirse con exámenes de revalidación a intervalos regulares, pero en informática éstos serían tan impracticables como los exámenes de matriculación. Sin embargo, la matriculación obligatoria le da mayor legitimidad al matriculado que estudió alguna vez y nunca se actualizó que al no matriculado que trabaja en la disciplina y contribuye a su avance.

Por otra parte, el ejercicio de la actividad informática abarca una variedad tan amplia de tareas y habilidades que los proyectos de ley de matriculación obligatoria tienen serios problemas para definirlas, hasta tal punto que se limitan a citar ejemplos y a dejar la lista abierta. El conjunto de conocimientos necesarios para crear el software de control y estabilización de un satélite es completamente distinto del requerido para poner en marcha un sistema de planeamiento de recursos empresariales en una fábrica, o dar un curso de uso de planillas de cálculo (todas actividades que, según estos proyectos de ley, son incumbencia de los matriculados).

Una matriculación habilitante que abarque tal diversidad de actividades es contraproducente: las tareas de educación y entrenamiento, por ejemplo, son mejor desempeñadas por pedagogos que programadores, y la reingeniería de una empresa para usar un nuevo sistema de gestión sacará más provecho de alguien versado en administración de empresas que del mejor programador de sistemas operativos del mundo.

La informática no está circunscripta a un área geográfica

Todos los esquemas existentes en materia de matriculación circunscriben su vigencia a un área geográfica. Esto tiene sentido, ya que se trata de regular el ejercicio de la profesión dentro de un determinado marco jurídico. Un médico sólo puede atender pacientes en lugares en los que está debidamente acreditado, y no puede atenderlos “a distancia”. Un ingeniero civil construye un edificio de acuerdo al código de edificación de una ciudad, puesto que ese edificio tiene una ubicación geográfica determinada e inamovible. Las tareas relacionadas con la informática, sin embargo, a menudo son ejecutadas por personas que viven en ámbitos geográficos distintos del de ejecución: los programas que se usan en Córdoba pueden ser confeccionados en Santa Fe, los sistemas de una empresa de La Rioja pueden ser administrados remotamente por gente de Chubut, un servicio informático puede ser ofrecido a los ciudadanos de Corrientes por una empresa de Tierra del Fuego mediante el uso de un servidor web ubicado en Canadá. Dado que la dispersión geográfica del uso de un programa puede ser enorme, no se puede exigir a sus autores que se matriculen en todas las jurisdicciones en las que se lo usa.

Dada esta característica que distingue a la actividad informática de otras disciplinas reguladas, la exigencia de matriculación es hueca, ya que afecta sólo a aquellos que efectivamente viven en el mismo lugar en el que se usa el fruto de su actividad. Todos los que viven en lugares donde la actividad no está regulada (y esto incluye a todos los países en los que el desarrollo de software es una actividad intensiva y de exportación) pueden seguir vendiendo sus productos a la población supuestamente “protegida” por el mecanismo de matriculación. Esto puede verse claramente en el caso de Argentina, donde la mayor parte del software utilizado proviene de EEUU y Europa, ambas regiones en las que, pese a una larga tradición de regulación profesional, la actividad informática no está regulada, de modo que, independientemente de la obligatoriedad de la matriculación, el software usado por los ciudadanos proviene de profesionales no matriculados.

Perjudica al desarrollo de la disciplina

Conspira contra la calidad de los servicios

Toda persona que conoce la historia de la informática sabe que el resultado de la matriculación obligatoria de quienes se dedican a la profesión, lejos de mejorar la calidad de los servicios, la empeora. Esto surge de la observación de que la mayoría de las personas que han demostrado talento superior a la media en la práctica de la informática provienen de otros campos, o carecen de educación formal. Si bien éste fenómeno se da parcialmente también en otras disciplinas (por ejemplo, grandes referentes de la arquitectura como Le Corbusier y Mies Van de Rohe no eran arquitectos), en ninguna se da con tanta consistencia y naturalidad como en la informática. Esto no es casualidad, ni se debe a que los informáticos sean incompetentes en su propia área, sino a que la enorme difusión de la informática en todas las disciplinas tiende a atraer a personas talentosas de cada una de ellas, creando un volumen de aportes externo muy distinto al que está presente en la medicina, la abogacía o la ingeniería. Algunas personas que no podrían ejercer la actividad informática si la ley exigiera matriculación, junto con necesariamente incompletas descripciones de sus contribuciones, son:

Douglas Engelbart
Ingeniero eléctrico, inventor del mouse, la interfaz de usuario basada en ventanas y muchos de los elementos que hoy consideramos la definición de lo que es una computadora. Premio Turing de la ACM en 1997
Donald Knuth
Matemático, autor de “The Art of Computer Programming”, contribuciones demasiado numerosas como para poder elegir unas pocas. Profesor Honoris Causa de 26 universidades, y Profesor Emérito de Stanford en “Art of Computer Programming”. Premio Turing de la ACM en 1974.
Grace Hopper
Matemática, inventora del compilador, autora del lenguaje COBOL.
Steven Jobs
Idóneo, fundador de Apple Computer y de NeXT.
Steven Wozniak
Idóneo, fundador de Apple Computer, autor original del sistema operativo de Apple y de la ingeniería de la computadora Apple II.
Brian Kernighan
Ingeniero electricista, creador del lenguaje C y de Unix
Dennis Ritchie
Físico y matemático, creador del lenguaje C y de Unix. Premio Turing de la ACM en 1983.
Ken Thompson
Ingeniero electricista, creador del lenguaje C y de Unix. Premio Turing de la ACM en 1983.
Edsger Dijkstra
Matemático y físico, autor del algoritmo de su nombre para la solución del problema de camino más corto de teoría de grafos, amén de contribuciones demasiado numerosas como para poder seleccionar algunas con algún grado de justicia. Premio Turing de la ACM en 1972.
Tim Berners-Lee
Físico, inventor de la WWW
Seymour Cray
Ingeniero eléctrico y matemático, creador de la primera supercomputadora.
Bill Gates
Idóneo, fundador de Microsoft Corp.
Larry Wall
Lingüista, autor del lenguaje Perl.
Butler Lampson
Ingeniero electricista, uno de los diseñadores del sistema de time-sharing SDS-940, el sistema distribuido Alto, la impresora láser, los protocolos “two-phase commit” , la LAN Autonet, y varios lenguajes de programación. Premio Turing de la ACM en 1992.
Jay Miner
Ingeniero electrónico, creador de Amiga y su sistema operativo.
Ivan Sutherland
Ingeniero electricista, inventor de la computación gráfica. Premio Turing de la ACM en 1988.
John McCarthy
Matemático. Uno de los fundadores de la investigación en Inteligencia Artificial. Originador del lenguaje LISP. Premio Turing de la ACM en 1971.
Terry Winograd
Matemático. El mayor experto en interacción hombre-máquina y en teoría de los lenguajes naturales.
Bob Metcalfe
Ingeniero eléctrico, uno de los padres de Internet, fundador de 3Com.
Leslie Lamport
Matemático, autor del sistema de tipografía científica LaTeX y uno de los más destacados investigadores en computación paralela.
Niklaus Wirth
Ingeniero electricista, inventor de los lenguajes Pascal, Modula-2 y Oberon. Premio Turing de la ACM en 1984.
Richard Stallman
Físico, fundador de la Free Software Foundation y el proyecto GNU, creador de Emacs y Gcc.
Eric S. Raymond
Idóneo, creador de fetchmail y muchos otros utilitarios, autor de `La Catedral y el Bazar’ y fundador de la Open Source Initiative.
E. F. Codd
Doctor en ciencias de la comunicación. Inventó las bases de datos relacionales. Premio Turing de la ACM en 1991.
Jeffrey Ullman
Ingeniero electricista. Una de las mayores autoridades en bases de datos, diseño de compiladores y teoría de autómatas.
Ted Nelson
Sociólogo, inventó el concepto de hipertext.

Todos estos gigantes de la informática mundial deberían, bajo las legislaciones impulsadas por los proponentes de la matriculación obligatoria, ingresar al sistema mediante el mecanismo del “registro de idóneos”, o abandonar su actividad. Y por cierto, la matriculación de idóneos sólo es posible por un tiempo limitado. ¿La informática argentina está en condiciones de renunciar voluntariamente a las contribuciones de los físicos, astrónomos, matemáticos, biólogos, ingenieros, psicólogos y otros talentosos que seguramente seguirán surgiendo fuera del campo específico de la informática?

Si nuestra sociedad renuncia a explotar el talento natural de personas sin entrenamiento formal en informática, el efecto sobre nuestro desarrollo tecnológico será devastador, ya que estas personas sencillamente ejercerán su arte en otros ámbitos geográficos ávidos de dicho talento, y en los que no se les impongan límites artificiales a su potencial, al tiempo que las empresas de tecnología harán lo propio, llevando sus negocios a regiones cuya legislación sea más afín a sus necesidades.

Neutraliza el debate acerca de la competencia profesional en el seno de la disciplina

El debate acerca de cómo ofrecer servicios mejores y más confiables a la Sociedad está presente, y es muy encendido en el seno mismo de la comunidad informática. Ese debate ha dado algunos frutos, pero existen aún grandes diferencias entre los mayores referentes de la disciplina acerca de cuestiones básicas como, por ejemplo, cuáles deben ser los contenidos mínimos de una carrera de informática. Lejos de fomentar este debate, la creación de un Consejo Profesional lo ahoga: crea por ley una instancia de legitimidad basada en criterios objetivos, pero no consensuados dentro de la misma actividad, y directamente opuestos a la opinión de sectores importantes y respetados de la comunidad informática.

Perjudica a la sociedad

Además de no resolver los problemas que se propone atacar, la matriculación obligatoria además crea problemas propios, que perjudican seriamente a los ciudadanos individualmente, y a la sociedad en general.

Impide capitalizar el conocimiento de los ciudadanos

La informática es una actividad transversal, aplicable a todas las áreas del quehacer humano, y por ello es ejercida por un grupo cada vez mayor de gente. Muchas personas que no tienen ningún entrenamiento formal en informática pero sí en áreas de aplicación específicas, realizan tareas que pueden considerarse como “informáticas”, incluyendo la programación de computadoras. En otras artes, la interacción interdisciplinaria también es frecuente (por ejemplo, el ingeniero civil que obtiene de los médicos los requerimientos que debe cumplir un hospital a construir), pero casi nunca en el grado en el que ocurre en la informática, en la que la regla es que el mejor software para una determinada aplicación sea hecho por profesionales de esa área con asistencia de informáticos, y no al revés. Con el avance de la Sociedad de la Información, esta situación se hará cada vez más común. En este contexto, la matriculación obligatoria quita a los particulares el derecho a construir sus propias herramientas para desempeñarse en una sociedad tecnificada.

Obstaculiza la popularización del conocimiento

La actividad informática cambia vertiginosamente en función del tiempo. Hoy los usuarios realizan tareas de procesamiento de datos que hace pocos años hubieran requerido el concurso de profesionales especialmente entrenados. La exigencia de matriculación quitaría a estas personas la posibilidad de usar comercialmente su capacidad. De acuerdo a la exigencia de matriculación para ejercer la “actividad informática”, un contador no podría proveer a sus clientes de documentos de planilla de cálculo electrónica para ayudarlos a organizar sus datos.

Esta limitación artificial corresponde a una visión en la que la sociedad está dividida en “productores” y “consumidores”, en la que los usuarios están limitados a usar las herramientas que les proveen “los que saben”. Uno de los aspectos más promisorios de la sociedad de la información es, sin embargo, la desaparición de esa frontera, ya que las herramientas de informática y comunicaciones pone en manos de todos los ciudadanos la posibilidad de producir en condiciones más o menos igualitarias. Una visión alternativa de la sociedad a la que podemos aspirar es una en la que los principios de la informática formen parte de la formación básica del individuo, como lo es hoy la matemática, de modo que cada uno esté en condiciones de crear sus propias herramientas. los paralelos entre la informática y la matemática son mucho más significativos que los que hay entre aquella y la ingeniería. ¿Se imagina un mundo en el que la aplicación de un teorema estuviera restringido a los matemáticos licenciados? ¿En el que fuera necesaria la firma de un matemático para refrendar todo cálculo más complicado que una división?

Viola la libertad de expresión

En el seno de la comunidad profesional de informática a menudo se olvida que la creación de software, como la formulación de un teorema, la postulación de una hipótesis o el planteamiento de un interrogante, es una forma de expresión que es ejercida por técnicos, científicos, profesionales y artistas. En efecto, los programas de computación, además de ser objetos utilitarios que cumplen una función, son vehículo de comunicación y expresión humana, de tráfico de ideas y valores. Probablemente, se trate de un punto de vista “intra-profesión”, que olvida que en nuestro país hay miles de personas (y varios millones en el mundo) que ejercitan su libertad de expresión utilizando programas de computadora; a modo de ejemplo, artistas plásticos, literatos, músicos, crean y más aún, muchos de ellos trabajan de este modo. Los programas son el resultado de largas y a menudo profundas reflexiones acerca de la naturaleza de determinados problemas, para cuya expresión el lenguaje de programación es el medio idóneo. Otros programas, como los sistemas de cifrado libremente disponibles, ofrecen funciones que posibilitan llevar a la práctica posturas políticas y avanzar propuestas ideológicas. Restringir el derecho de programar a los matriculados en un consejo coarta la libertad de expresión de las personas de la misma manera que lo haría el restringir la difusión de artículos a aquellos escritos por periodistas acreditados. Recordemos que ésta última restricción ha sido puesta en práctica numerosas veces como una medida de censura. En una sociedad en la que gran parte del bienestar de los ciudadanos proviene de la libre circulación de información y el conocimiento, lo último que queremos es mecanismos de censura en manos de grupos de interés particulares.

Conclusiones

Por lo expuesto a lo largo de este artículo, concluimos que la matriculación obligatoria no sólo no ofrece ninguna solución al problema de mejorar la calidad de los servicios informáticos, sino que además conspira contra este mismo objetivo, contra el desarrollo de la tecnología informática en los lugares en los que se la exige, y contra la libertad de los ciudadanos. Quizás pensada como una medida destinada a proteger a los ciudadanos, el resultado obtenido es, sin embargo, la creación de una entidad corporativa destinada a proteger el privilegio de algunos para administrar una actividad que sostiene y apoya todo el quehacer de la sociedad. Por ello urgimos a quienes ejercen tareas informáticas, a los legisladores, y a los ciudadanos, a expresarse en contra de la matriculación obligatoria en los consejos profesionales de informática.

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61 comentarios

  1. Damián Contreras dice:

    He leído todos los comentarios, pero el único relevante es de la persona que dice ser Abogado e Ing en Sistemas. Su planteamiento es muy aclarador, la colegiación sirve para que alguien se responsabilice en caso de consecuencias nefastas por culpa de un software de mala calidad. Interesante pero impracticable, pues actualmente la informática y las ciencias de la computación cambian radical y vertiginosamente en cada momento; las herramientas que se usan para desarrollar software no permanecen estáticas por varios años como los protocolos médicos o protocolos seguros para la construcción.

    Cuando un médico es acusado de mala praxis, él puede defenderse demostrando que siguió los protocolos avalados por el Colegio de Medicina, o puede echarle la culpa a materiales defectuosos, en cuyo caso la empresa fabricante tomaría responsabilidad. Aún así la empresa responsable podría deslindarse porque puede demostrar que practicó las pruebas avaladas para materiales médicos. Hay que remarcar que todos esos “protocolos seguros” y “pruebas de seguridad” fueron diseñados con mucha paciencia, conciencia y tiempo, además si son efectivos no cambian en años.

    Análogamente se puede poner un ejemplo de ing. civil. Porque también hay pruebas de seguridad y una catástrofe podría ser culpa de materiales defectuosos.

    Pero en la informática no hay protocolos que se consideren suficientes para probar la fiabilidad y seguridad en software. ¿Por qué? porque cada año los lenguajes y los compiladores cambian, surge hardware nuevo, los sistemas operativos cambian; todo esos cambios son necesarios porque siempre se requiere que los sistemas sean más rápidos y tengan mayor capacidad, también inducen muchos fallos indetectables, basta darse una vuelta por las bases de datos sobre fallos críticos en software, todos los días hay al menos un fallo nuevo descubierto. Si todos los agentes involucrados en el funcionamiento de un software tuvieran que ser sometidos por años a pruebas, se avanzaría de una manera muy lenta, quizá seguiríamos utilizando ALGOL como lenguaje primario, cosa impensable hoy día.

    Además las pruebas de seguridad y fiabilidad son inviables en el software, porque constantemente surge nuevo conocimiento y condiciones imprevistas. No es lo mismo probar la resistencia de un puente esperando que sólo circulen carros sobre él y haya un clima previsto, pues no se espera que un avión se estrelle en el puente, pero en el software las situaciones imprevistas siempre se tienen que tomar en cuenta. Si un puente se cae porque un meteorito le pegó, no sería razonable que la gente responsabilice a alguien, porque no es algo cotidiano ni esperado; se puede asegurar mediante pruebas que un programa con ciertas entradas válidas tiene un funcionamiento correcto, pero lo malo es que una entrada inválida puede causar un fallo crítico de seguridad que puede causar problemas de seguridad o la caída del sistema, y se tiene que tomar en cuenta eso. Es impensable que un programa se pruebe con todas las posibles entradas válidas e inválidas, pues los periodos de prueba tomarían miles de años.

    Finalmente dada la versatilidad y la infinidad de posibilidades que hay en la informática, es imposible diseñar pruebas y protocolos amplimente aceptados por la comunidad de profesionales, pues el software es suceptible a entrar en ámbitos impensados años atrás. Dénse cuenta de que en todas las actividades reguladas por un Colegio, los ámbitos de acción están perfectamente identificados y las situaciones problemáticas recurrentes han sido identificadas por años de experiencia; cosa que nunca va a pasar en el mundo de la informática, porque es una actividad necesariamente cambiante que siempre está renovando radicalmente su base de conocimiento y sus ámbitos de aplicación.

    Nada más se los dejo para que lo piensen.

  2. Phoenix.ar dice:

    Eso de idoneos y profesionales
    ¿Alguien se olvida de los medicos truchos que operaban, como si fueran cirujanos? ¿o de los clínicos que atendian en el Hosp. Santojanni?
    ¿Quien sabe si vos, vos, el Ing Sosa, o yo no nos “atendimos” con “esos Profesionales”?
    El hecho de tener un titulo te habilita para ciertas cosas , nunca para decir que lo tuyo sea mejo que lo de aquel que “nunca estudió”.
    Ya que tanto “Licenciado” trucho, “Doctores”, “Abogados”, y en todo caso “Ingenieros” también truchos aparecen por la orbe, es bueno que se pueda avalar con un titulo como dios manda, pero hasta ahi nada mas.

  3. [...] Esta restricción, perniciosa para la sociedad en general, para el ejercicio del arte de la informática en Santa Fe, y para el desarrollo y difusión del Software Libre en particular, pretende seguir un modelo que hoy está en práctica en las provincias de Córdoba, La Rioja, Misiones, Buenos Aires y Entre Ríos, en las que ya ha demostrado no aportar ningún beneficio a la sociedad ni a los informáticos, y en las que leyes similares son sistemáticamente desobedecidas por miles de personas que brindan servicios valiosos a sus clientes, pero que están excluídos de la posibilidad de ofrecerlos dentro del marco de la ley. [...]

  4. [...] A menos que dicho capítulo sea redactado de una manera radicalmente distinta, la ley en Santa Fe logrará un efecto muy distinto del pregonado públicamente por APPEI. [...]

  5. Juan Pablo Persi dice:

    Les cuento una situación particular, el año pasado me recibí de Ingeniero en Informática en la UBA. Después de 8 años de estudios, si ocho interminables años de estudiar, vale aclarar nunca trabaje (es casi imposible recibirse de esta carrera en 6 años trabajando y yo soy medio duro, tarde 8 años). Yo tuve la suerte de que me mantengan mis viejos, otros talvez por becas, y el pobre que tuvo que trabajar talvez le lleve entre 10 y 12 años la carrera pero bueno el persistente siempre triunfa.

    Este año hay que salir a trabajar, por suerte esta muy movido nuestro mercado y el teléfono no para de sonar para las entrevista pero…las entrevistas pasan y pasan y yo sin conseguir un maldito laburo, y me pregunto? Que esta pasando? Tan viejo soy para el perfil de junior? Analista Programador Junior , o Tester Junio, o Analista Funcional Junior, o con suerte Project Lider Junior (cosa que no existe!)? No me enseñaron nada en la facultad en estos años? Alguien que nunca estudio realmente sabe mas que yo? Y así pasan entrevista y entrevista… siempre surge el mismo patrón primero la psicóloga siempre linda y todo bien, te hace un par de test que te terminan confirmando que todos los psicólogos son locos (chiste!..no todos), luego el director que te vende la empresa como si fueras a trabajar en google y por ultimo el examen técnico realizado por el Master Super Arquitecto con 4 años de experiencia en un lenguaje, que nunca piso una facultad, y si la piso esta recién en los primeros años recruzando y recruzando Análisis Matemático 2. Y pucha… resulta que en esta entrevista es en la que fayo siempre! Que raro no? Porque será que nunca le caigo bien a estos tipo? Seré muy soberbio y no se tolerar barbaridades que me dicen? Será mi titulo que le hace sombra? Realmente todo lo que aprendí esta mal? No creo, la mayoría dicen barbaridades (otra vez mi soberbia…). Y resulta que yo estoy buscando solo empezar la carrera laboral, como junior si un humilde junior que compite por el puesto con novatos que recién llegaron de Bariloche y lo único que piensan ganar un poquito de guiíta y salir de joda!. Ahhh y yo me creo un joven profesional!.

    Si yo me creo un profesional, porque tengo titulo universitario y me rompí el …. para poder aprender y recibirme….y luego darme cuenta que mi titulo vale menos que menos en una empresa que considera un titulo es como una espina en el ….que hace que los sueldos suban, tengan mas exigencias en el personal y demás. Mas vale, le pagamos un par de cursos a los chicos que recién llegaron de Bariloche, total programar, programa cualquiera y es arte (… como dicen algunos es muy versátil, es muy cambiante…. talvez se equivocaron de facultad al crear las carreras, no se porque están en ciencias exactas o en ingeniería, total es arte…) , les pagamos unos pesitos para que puedan salir el sábado, y yo de alguna forma siempre zafo el proyecto…haaa y por supuesto para que sean creativos les damos un porrito y total la informática es arte que salga lo que salga!.

    Perdon por lo anterior!, me salio de adentro….reconozco que la informática es una carrera cambiante (que no es cambiante en este momento?), todavía no muy desarrollada en algunos aspectos, el corazón no siempre esta del lado izquierdo, pero por lo menos en la facu nos enseñan a manejar todos esos aspectos, además de los técnicos que solamente pueden duran un momento. Ya existen estándares muy avanzados en administración de proyectos, calidad de software, existen patrones, arquitecturas, etc sumado a materias de ingenieria básica como análisis y resolución de problemas, manejo de personal, etc. que hacen de la carrera un profesión muy respetables y que a partir de esto se pueda medir correctamente la aplicación de conceptos ingenieriles sobre un problema, producto en particular, por lo que se puede decir si fue un error protocolar o no! Y por supuestos médicos truchos exciten y seguirán existiendo, lo mismo que abogados y contadores, pero no es legal. Por ejemplo y si lo que quieren es hacer desarrollo únicamente? , podrían hacer una carrarera, como enfermería para la medicina, que permita ejercer la profesión sin ningún problema. Y para los creativos e innovadores!! Que haríamos sin ellos?? Nada!!!!! Que nos contraten! Ellos ponen la idea y nosotros la técnica! Y para los partidarios de programar y desempeñar una carrera bajo los suburbios de Internet!! Bienvenidos, que rindan exámenes libres en centros certificadores y listo!!!! Porque alguien que quiere ser maestro mayor de obra debería exigir un titulo universitario??

    Con lo que estoy de acuerdo, y es real, es en que estamos en Argentina y puede surgir mucho curro con esto, además en este momento podría surgir problemas de oferta respecto a lo que el mercado demanda, pasado este momento mmmm nose! Yo nunca fui partidario de la matriculación, pero mi actual situación me lo impone.

    Conclusión: Si no consigo laburo en estos últimos meses, o no ponen la matricula (cosa que no creo,jajaja) voy a tener que sacar del CV el titulo de Ingeniero en Informatica U.B.A., voy a tener que aguantar mi soberbia cuando un pendejo de 20 años me diga como hacer las cosas sabiendo que esta diciendo cualquiera, tendré que bancarme el barilo barilo, nos vamos a barilo! Y realmente ver el titulo como lo que actualmente es, simplemente un objetivo personal cumplido que llena de satisfacción al ego y de prepotencia al observar que en la realidad cotidiana no se aplica nada…, la informática que para mi a pesar de ser mi fuente de vida es mi vida y voy a seguir creyendo y creciendo continuamente porque realmente es muy buena la dinámica y es muy bueno estar preparado para ello.

    Atte.
    Ingeniero Juan Pablo Persi

  6. Anyeos dice:

    Mira amigo, yo por eso no estudié una carrera universitaria y preferí salir a emprender proyectos. Cosa que me ha costado casi lo mismo que a tí en años y dedicación. Pero me parece que salí mucho más beneficiado. La pegué con eso y casi de pedo porque andaba medio encaprichado cuando tenía 20 pero sirvió de algo.
    Ahora tengo una empresa (fijate eh) aunque todavía no surge, es pequeña. Porque en la carrera y en los libros uno puede aprender mucho sobre técnicas, programar, lenguajes, matemáticas, y demás pero nadie te enseña a relacionarte con las demás personas y mucho menos nadie te enseña cómo se organiza y realmente es una empresa. Qué hay adentro de todo eso. Y te digo que es más simple de lo que parece, pero si nadie te lo enseña? No lo puedes deducir sino quizá hasta que sea un poco tarde. Si yo hubiera sabido esto antes, estaría en mucho mejor posición. Pero bueno, al menos supe aprovechar bastante bien el tiempo. Y a pesar de boludear tantas horas en videojuegos en red supe mantener una constancia en mis proyectos. Gracias a Dios.
    Y te cuento que no me sorprende eso que te pasa, conseguir empleo en una empresa requiere más que un título o una matriculación.
    Por ejemplo si yo tuviera que contratarte a mi me basta conque seas aplicado y sepas desenvolverte. No me calienta mucho el título que tengas. No necesito gente con título nada más, necesito gente que sepa o aprenda a desenvolverse en un proyecto.
    Porque el título en informática yo sé que no explica cómo es uno.
    Tengo amigos que están haciendo la carrera de Ingeniería en Sistemas y les enseñan grafos, cómo administrar proyectos, y algún que otro algoritmo que se puede resumir en: Hay que hacerlo y nada más.
    El problema es que te enseñan tantas cosas que demoras en aprender y cuando quieres ir a la práctica usas poco y nada de eso que te enseñaron y lo que te tendrían que haber enseñado en realidad es cómo hacer uso de eso en la vida real en forma aplicada. Y eso es lo hay que aprender solo.
    Otro problema es que lo que te enseñaron puede ser obsoleto por ejemplo el lenguaje de programación: Pascal.
    Cuando vas a una empresa que está trabajando por ejemplo con C++ (y este es viejo) o con PHP y Perl.
    Y eso es otra historia porque hay tanta variedad para aprender en la informática que a mi me parece que lo más práctico es que las mismas empresas enseñen (y sin ir muy lejos es lo que hacen).
    Eso vale más que un título informático universitario porque la misma empresa te enseña lo que ella necesita que sepas.
    Y siempre hay que terminar haciendo eso, enseñando porque nunca va a venir alguien justo sabiendo las cosas como uno lo necesita.
    Pero bueno, otra cosa es que son muy exigentes, y depende el tipo de empresario que te toque. Si el tipo es muy egoísta y no le calienta nada más que él y su guita, bueno, no te van a contratar si no les conviene. Pero agradecé que no te contraten porque no la vas a pasar bien creo yo.
    Tendrías que seguir buscando, hasta que la pegues. Alguna empresa vas a tener que embocar que sea afin a tu forma de ser, que te guste su forma de trabajo y que trabajes de lo que te gusta.
    A mi al revés, me cuesta encontrar gente entusiasta en este área, sabes qué quiere la gente? Que le paguen y nada más. Nah, yo busco a alguien que le guste y se entusiasme por el trabajo que hacemos y no solamente porque le paguen. Y ves? Quién los entiende, jajaja.
    Te recomiendo que leas sobre cómo hacer tu currículo. Utiliza el buscador. Hay mucha información en Internet y te van a dar unos consejos útiles para que las empresas se fijen más en tí con tu currículo.

    Con respecto a la matriculación, claro, no estoy de acuerdo porque no se puede matricular sobre la informática. Sino que en todo caso se debería matricular en áreas específicas como por ejemplo: Matrícula de programador PHP. Matrícula de programador C++, O matrícula de servicio técnico de hardware, etc. Pero en informática así tan generalizado no sirve porque no explica nada eso. No se sabe qué garantiza eso porque es muy amplia la informática.

    Ah, y fijate como es la cosa. Yo soy programador, tengo 10 años de experiencia en el ramo. Otros tantos de años intentando con negocios. Unos 4 en GNU/Linux y servidores. Otros tantos en elecrónica y demás. O sea, de todo un poco, lo que pude aprender que me gustó lo estudié. Y no pienso hacer una carrera de informática como Ingeniería en Sistemas. Sino que tal vez haría una de medicina o de electrónica o algo un poco más específico tal vez algo que se oriente más a las matemáticas, en fin, que no tiene mucho que ver con la informática. Y ponte a pensar por qué: Porque a mi eso me va a ayudar a sacarle más provecho a la informática. Justamente para poder hacer un sistema de riego por ejemplo, uno tiene que saber más sobre riego que sobre computación. Lo suficiente en computación como para poder aplicarlo, pero más sobre riego como para poder sacarle mayor provecho. Me explico? Es por eso que es mucho mejor estudiar otra carrera que no sea de informática para poder hacer buen uso de la informática.
    Suena irónico pero es así, porque la informática se aprende más de la práctica que de estudio. Pero igual se necesitan los estudios porque sino no vas a saber lo que pretendes hacer.
    Todo eso lo he aprendido en mis años de experiencia de practicándolo y estudiando por cuenta propia.

    Bueno, hasta luego.

  7. Marcelo dice:

    perdon, pero.. qué hijos de puta!
    a quién se le puede ocurrir tal estupides como esta? ¬¬ acaso no piensan?

  8. Jorge dice:

    La matriculación implica el pago de una cuota a cambio de enviar a sus matriculados mails informativos sobre temas informáticos. No hace otra cosa, no toma ningún compromiso. Además la matrícula se da casi a cualquiera, por eso quienes tienen un título de poco valor apoyan y acceden a la misma para tener algo “oficial” que avale su escaso conocimiento. Una distorsión, una bajeza que está muy lejos de aportar algo genuino a la profesión y mucho menos a la sociedad.

  9. [...] fin, la lista sigue. Todavía te quedan dudas acerca de lo nefasto de este proyecto de [...]

  10. Nogro dice:

    hola soy programador. solo tengo un titulo secundario, y trabajo de esto hace mas de 6 años.

    y lo que quiero decir al respecto es que ninguna matriculacion va a hacer a los programadores programar sin bags.

    lo que si evita los bags es la infractructura sobre la que vos trabajas, si documentan, si hay casos de uso claros,si hay departamento de testing, si el cliente te dijo lo que quiere.. esos controles son los que ayudan realmente al software critivo

    me cuesta consevir un caso en el que al programador se le quita su matricula. ¿por que? ¿por equibocarce? si equibocarce es la forma de entender y entender es, a fin de cuentas, el trabajo que hace un programador

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